
Un sismo de magnitud 7,7 con epicentro cerca de Tonosí, en un pueblo costero del sur de Panamá se registró este viernes a las 12:56 hora local a 10 kilómetros de profundidad. Pese a la fuerza de la sacudida y sus réplicas de hasta 6,6, el reporte del Gobierno confirmó que no se registraron fallecidos en el país.
El poblado sufrió severos impactos materiales, derrumbes de viviendas y el colapso de un hotel, además de quedar aislado por vía terrestre. “Hay un derrumbe de casas, el hotel de Kiki se volteó… Hay mucha gente golpeada, heridos, pero no de gravedad”, relató el residente José Domingo González.
El ministro de Salud, Fernando Boyd, afirmó al canal panameño SertV que “el mayor problema ha sido en esa parte de Tonosí”, que “quedó desconectado completamente por vía terrestre”.
El presidente panameño, José Raúl Mulino, dijo que esperaba llegar a la localidad este sábado y aseguró que el Gobierno brindaría “todo el apoyo solidario”, con agua y carpas para los afectados, y pidió que el clima “sea benévolo y no nos caiga un aguacero”.
En Penonomé se registraron derrumbes en un hotel, el desplome de una torre de la catedral y daños en la Gobernación, aunque tampoco hubo víctimas humanas. “Fue aterrador, pensé que no iba a vivir”, relató una vecina Michelle Terrero.
Por su parte, el aeropuerto de Tocumen reanudó sus vuelos tras descartar daños, el Canal de Panamá mantuvo sus operaciones habituales y la alerta de tsunami emitida para el Pacífico fue retirada horas después.
El terremoto se sumó a una serie de sismos de gran magnitud en la región. El 24 de junio, dos terremotos de 7,2 y 7,5 devastaron La Guaira, en el norte de Venezuela, y dejaron al menos 6.509 muertos. El 10 de agosto, un sismo de 7,4 en Colombia causó 335 muertos y 4.516 heridos.
Vía VTV