Al menos 12 personas fallecieron tras el naufragio de una embarcación de migrantes registrado frente a la localidad de Jinack Kajata, en la región gambiana de North Bank, cerca de la frontera con Senegal. La Sociedad de la Cruz Roja de Gambia confirmó la recuperación de los restos mortales, mientras los equipos de rescate mantienen la búsqueda de un número indeterminado de desaparecidos en alta mar.
El cayuco intentaba completar la peligrosa ruta del Atlántico con destino al archipiélago de las islas Canarias, en España.
Endurecimiento de controles desplaza las salidas hacia el sur
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha advertido de forma reiterada sobre el incremento de la peligrosidad en esta travesía. De acuerdo con el organismo internacional, el reforzamiento de la vigilancia policial y de los controles fronterizos en las costas de Marruecos, Mauritania y el norte de Senegal ha forzado a las redes de tráfico de personas a trasladar los puntos de embarque hacia zonas más meridionales, como Gambia.
Esta dinámica obliga a las embarcaciones precarias a realizar travesías considerablemente más prolongadas y arriesgadas en mar abierto, aumentando la tasa de siniestros.
Asistencia humanitaria y peligro en la Ruta Canaria
Tras el accidente, equipos de voluntarios de la Cruz Roja de Gambia se desplegaron en la zona para garantizar el manejo digno de las víctimas recuperadas, además de ofrecer apoyo en salud mental y atención psicosocial a las familias y comunidades locales afectadas por la tragedia.
Organismos dependientes de las Naciones Unidas recuerdan que la ruta migratoria hacia Canarias está catalogada como una de las más mortíferas del planeta. Las autoridades calculan que miles de personas pierden la vida anualmente en este trayecto, muchas de las cuales quedan sin registrar debido a la complejidad de documentar los naufragios en aguas internacionales.
Con información de VTV