Un total de 1.435 personas fueron detenidas en Francia durante la intensa jornada de protestas registrada el pasado 24 de octubre, según informó el ministro del Interior, Laurent Nuñez. El titular de la cartera de seguridad destacó que, pese al alto número de arrestos, las fuerzas del orden lograron evitar un escenario de violencia descontrolada y sin «incidentes graves» en comparación con la semana previa.
Saldo del operativo policial e investigaciones en curso
El despliegue de seguridad movilizó a 70.000 efectivos en todo el territorio francés para resguardar el orden público. El balance de la jornada dejó un saldo de:
- 267 agentes de seguridad heridos.
- 150 manifestantes lesionados, entre ellos tres de gravedad en las localidades de Toulouse, Reims y Clermont-Ferrand.
Ante la severidad de las heridas sufridas por los tres manifestantes, el ministro confirmó que la Inspección General de la Policía Nacional (IGPN) abrió una investigación formal para esclarecer las circunstancias exactas de los hechos.
Estrategia de contención y temor a una escalada de protestas
El titular de Interior atribuyó la contención de los focos violentos a una serie de medidas preventivas clave:
- Prohibición estricta de marchas en los cascos históricos y centros urbanos.
- Controles preventivos que permitieron la incautación de armas blancas y morteros pirotécnicos.
- Mantenimiento de toques de queda nocturnos en diversas ciudades estratégicas.
Aunque el operativo gubernamental impidió enfrentamientos directos entre grupos radicales de ultraderecha y ultraizquierda, las autoridades mantienen la alerta máxima. El Gobierno francés admitió su preocupación ante la posibilidad de nuevos disturbios, ante la convocatoria de nuevas manifestaciones para este sábado 30 de octubre y el llamado a una huelga general fijada para el 5 de noviembre.
Con información de Noticias Venevisión