
El cierre temporal por remodelación del Ambulatorio “Dr. José María Vargas”, ubicado en la avenida principal de Los Guaritos, parroquia Alto de Los Godos de Maturín, mantiene en vilo a la comunidad y al personal sanitario. La paralización de este centro ha provocado un efecto dominó que colapsa otros puntos de asistencia médica de la zona.
Actualmente, parte de los servicios y de la carga de pacientes han sido trasladados de forma provisional al Centro de Diagnóstico Integral (CDI) Rosalía Donoso. Sin embargo, el personal reasignado a esta sede reporta severas limitaciones operativas que bloquean la correcta atención ciudadana.
De acuerdo con los testimonios, solo habilitaron dos espacios dentro del CDI, lo que imposibilita ofrecer consultas diarias y fluidas. Ahora, las especialidades se ven reducidas a una sola vez por semana.
«Solo hay un consultorio y un área de observación. Por eso, un día va el ginecólogo, otro el pediatra, otro el urólogo, y así sucesivamente. Todo el proceso es extremadamente lento; los pacientes piden la cita, pero al ver que la atención es una sola vez a la semana, prefieren irse directo al hospital», detalló una fuente.
A este hacinamiento se suma la escasez crítica de insumos médicos básicos en el CDI de Los Godos. Esta carencia obliga a referir constantemente a las personas hacia el Hospital Universitario Dr. Manuel Núñez Tovar, sobrecargando su capacidad.
«En múltiples ocasiones los pacientes son remitidos al hospital central porque aquí no hay materiales para atenderlos. Esto representa una carga extra e insostenible para el Núñez Tovar, considerando que el Vargas es el centro de salud principal de la comunidad», explicó.
La crisis se agudiza ante la falta de ambulancias para traslados de emergencia. Para mover a los pacientes en estado crítico, el personal se ve obligado a improvisar traslados en unidades de cuerpos policiales o de rescate.
El Ambulatorio José María Vargas es el núcleo de atención primaria y preventiva para más de 150 mil habitantes de Los Guaritos y sus sectores aledaños. Ante la emergencia humanitaria local, tanto pacientes como trabajadores de la salud hacen un llamado urgente a las autoridades para acelerar los trabajos de rehabilitación.
La pronta reapertura del ambulatorio es la única vía para descongestionar el hospital central y garantizar el derecho a una salud digna y oportuna en la parroquia.