
El empresario venezolano Alejandro Betancourt aseguró que reinvertirá prácticamente todos los ingresos de su petrolera en Venezuela hasta alcanzar una producción superior al millón de barriles diarios, en un plan de expansión con el que busca superar los niveles de extracción de Chevron a comienzos del próximo año.
En un reportaje publicado por The Washington Post y documentado durante un recorrido por las instalaciones de North American Blue Energy Partners (Nabep) en el estado Zulia y la Faja Petrolífera del Orinoco, el presidente de la compañía detalló los avances operativos y financieros de la empresa.
Betancourt explicó que la estrategia de la corporación consiste en destinar la totalidad de su flujo de caja a la expansión de sus actividades, estimando disponer de más de 5.000 millones de dólares durante 2026 para financiar dicho crecimiento.
«Los accionistas no recibirán dividendos hasta que la producción de la empresa supere los 1.015.000 barriles diarios», una meta fijada para el año 2033, puntualizó el empresario al medio estadounidense.
Plan de expansión y metas de producción
Las cifras presentadas por Nabep indican que la empresa pasó de producir aproximadamente 18.000 barriles diarios a 223.000 barriles diarios desde la reactivación de sus operaciones a finales de 2023. La meta a corto plazo contempla llegar a 275.000 barriles diarios al cierre de 2026 y alcanzar los 350.000 barriles diarios durante 2027.
Para sostener este incremento, el plan contempla la incorporación de nuevos equipos de perforación, la recuperación de pozos y la construcción de infraestructura eléctrica y de tuberías en los 17 campos petroleros asignados, que resguardan reservas estimadas en 63.700 millones de barriles.
Condiciones del acuerdo y cobro prioritario
El convenio petrolero establece que Venezuela recibirá entre 16 % y 40 % de la producción en calidad de regalías, dependiendo de la ubicación y las características de los campos.
Betancourt recalcó que estos pagos por parte de la empresa se ejecutan de forma prioritaria antes de las entregas destinadas al Gobierno de Estados Unidos.
El acuerdo contempla además una participación del 35 % para Estados Unidos en la empresa, con el compromiso de suministrarle el 20 % de la producción. Asimismo, Washington mantendrá la prioridad para adquirir el resto del crudo a precios de mercado.
Por otra parte, el director ejecutivo de Nabep desmintió los rumores sobre supuestas participaciones económicas de integrantes de la familia del presidente estadounidense Donald Trump en la compañía.
«No hay otros inversores. Ni la familia Trump ni nadie. Está bajo el nombre de mi padre. Pero somos Estados Unidos y yo», aseveró Betancourt, al aclarar que su progenitor, Leopoldo Betancourt, figura como responsable por motivos estructurales, mientras que él ejerce el control efectivo de la organización.
Vía // Globovisión