Los trastornos del sueño, la desorientación y la alteración de la realidad son algunos de los síntomas psicológicos más comunes que están experimentando tanto las víctimas directas de los recientes sismos como quienes consumen las noticias a través de las pantallas.
Especialistas en salud mental aseguran que el estado de alerta constante después de eventos traumáticos —especialmente tras los fuertes terremotos ocurridos en el país— desencadena una respuesta cerebral donde el órgano busca recuperar el control, activando un estado patológico de hipervigilancia.
La médica psiquiatra Adela Rivera explicó que este fenómeno afecta a la población a diferentes niveles:
“Tanto los sobrevivientes como los espectadores van a presentar una sintomatología caracterizada por miedos generalizados, sobresaltos ante ruidos mínimos, ansiedad, palpitaciones, mareos, pesadillas, tensión muscular, impotencia, alteraciones del sueño y recuerdos involuntarios e intrusivos de lo vivido”.
Recomendaciones para manejar la ansiedad y el trauma post sismo
Para mitigar el impacto emocional y disminuir progresivamente estos síntomas, los expertos sugieren adoptar pautas de autocuidado inmediatas:
- Dosificar el consumo de noticias: No exceder los tiempos de exposición a las pantallas y redes sociales. Se recomienda fragmentar la información en bloques de máximo 15 minutos durante el día y la noche para evitar la sobreestimulación.
- Práctica de respiración diafragmática: Realizar ejercicios conscientes para regular el sistema nervioso. La especialista aconseja inhalar en cuatro tiempos, sostener y exhalar en ocho tiempos para inducir la calma física.
- Validar las emociones: El miedo, la incertidumbre y el llanto son mecanismos de alerta naturales del cuerpo. Permitirse sentir estas emociones es fundamental para que disminuyan de forma progresiva.
Finalmente, los psicólogos y psiquiatras enfatizan que estas reacciones son respuestas normales ante situaciones anormales. Sin embargo, si el insomnio, los ataques de pánico o la angustia persisten por más de un mes, es indispensable buscar el apoyo de profesionales de la salud mental.
Con información de Primicia