Mientras varias comunidades de Maturín sufren por la escasez de agua, miles de litros se desperdician diariamente en la avenida principal de Boquerón. Vecinos y transeúntes denuncian que la avería persiste desde hace años. Pese a los reiterados llamados a las autoridades, el problema empeora y deteriora la vialidad, lo que pone en riesgo a los residentes y conductores de la zona.
El problema, que se originó inicialmente alrededor del año 2019, ha pasado por reparaciones superficiales que no ofrecieron una solución definitiva. Tras el colapso del asfalto colocado en 2023, la ruptura del tubo matriz ha vuelto a generar un enorme cráter en la calle principal que se llena de agua limpia constantemente, afectando la vialidad y amenazando con inundar las viviendas cercanas.


«Eso comenzó hace unos cuatro o cinco años, más o menos desde el 2019. Con el paso del tiempo, la avería empezó a botar mucha agua. Yo tuve que meterle escombros allí para evitar que la situación empeorara, porque el agua se metía a la casa, afectando incluso la sala y el porche», expresó Vilma Zapata, residente afectada de la comunidad.
De igual forma, Zapata explicó que, aunque la hidrológica estatal Aguas de Monagas realizó trabajos en el pasado, las soldaduras en las tuberías se hicieron bajo condiciones deficientes, lo que provocó el rápido deterioro de la obra.
«Durante la última reparación del sistema de tuberías, las labores de soldadura se realizaron con una acumulación excesiva de agua dentro de la excavación. A pesar de que el problema parecía resuelto y la fosa fue sellada, transcurrió casi un año antes de que se procediera al asfaltado de la vía en 2023. Como consecuencia de esta deficiente intervención, recientemente ha comenzado a brotar una nueva filtración de agua en el mismo punto».


El peligro para los conductores y peatones se ha incrementado de manera alarmante en los últimos días. Según denunciaron los habitantes, el hundimiento del terreno ya provocó accidentes viales debido a la falta de señalización e iluminación en la avenida.
Hace dos noches, tras un corte eléctrico en la zona, un vehículo cayó en este bache. Varios conductores tuvieron que detenerse para auxiliar a la joven afectada. Es alarmante que, en menos de una semana, la avería haya alcanzado este tamaño. El gran temor de la comunidad es que el terreno siga cediendo y provoque un accidente de mayores proporciones.
La comunidad de Boquerón reiteró su indignación ante el contraste de ver cómo se pierden miles de litros de agua potable mientras el callejón Manantial y otras zonas adyacentes pasan meses con los grifos vacíos, por lo que exigen a Aguas de Monagas y a la Gobernación una respuesta inmediata antes de que ocurra una tragedia mayor.
Fotos/Juan Goitía