Una de las importantes arterias viales que se encuentra en un estado crítico en Maturín, es la avenida principal de La Cruz. Choferes del transporte público, conductores particulares y los propios residentes quienes transitan a diario por esta ruta, exigen con urgencia que esta carretera sea incluida de forma prioritaria en los planes de asfaltado y recuperación vial que ejecutan las autoridades regionales y municipales.
El constante deterioro de la capa asfáltica ha transformado el libre tránsito en un riesgo permanente. Quienes hacen vida en los alrededores señalan que la falta de mantenimiento no solo dificulta la movilidad, sino que ya se ha convertido en una causa directa de incidentes viales y daños materiales severos para los vehículos que circulan por la zona.





«El estado de la avenida principal de La Cruz es bastante denigrante. Yo tengo un negocio allá adelante y hay un hueco grandísimo que puede ocasionar accidentes. Más bien entre varios choferes y vecinos a veces nos reunimos y echamos cemento pero no da para tanto deterioro que tiene la calle», manifestó Enderson, conductor y comerciante del sector.
La problemática afecta de igual manera el bolsillo de los transportistas y usuarios. Ante la profundidad de los baches y la velocidad con la que deben maniobrar para esquivarlos, los reportes de repuestos dañados e imprevistos mecánicos en plena vía pública se han vuelto una constante en el día a día de la comunidad.
«Tengo un amigo que se le explotó un caucho hace días. Cayó, iba a alta velocidad y cayó de golpe y se le explotó un caucho», relató el denunciante.





Por su parte, los ciudadanos hacen un llamado directo a las autoridades competentes para que asuman la responsabilidad de la infraestructura pública y destinen los recursos necesarios para una solución estructural y duradera en este sector de Maturín.
«El llamado es para la reflexión a las personas que están en los altos poderes para que ellos pongan de su parte y arreglen las carreteras» expresó José Gregorio Castro, habitante de la zona.
Asimismo, sugirió la instalación de reductores de velocidad mejor conocidos como policías acostados, debido a que algunos conductores utilizan la deteriorada vía para realizar competencias, poniendo en riesgo la vida de los peatones.
Fotos | Juan Goitía