Egipto logró una nueva hazaña en la Copa del Mundo 2026. Los Faraones supieron reponerse a la adversidad para conseguir su primera victoria en la historia de las citas mundialistas, un resultado que además los deja de forma momentánea al liderato en el Grupo G.

El buen arranque de Nueva Zelanda
El arranque del partido favoreció por completo a Nueva Zelanda, mostrando ese fútbol veloz vertical y sin complejos que los ha caracterizado en el torneo, los All White golpearon primero.
En el minuto 15 un tiro de esquina de Tim Payne encontró la cabeza de Surman, quien libre de marcas dentro del área conectó un remate certero para poner el 1-0, durante la primera mitad el dominio neozelandés fue evidente ante un equipo egipcio que lucía desconectado, permitiendo que el rival estuviera cerca del segundo tanto antes de irse al descanso.

Egipto se adueñó del segundo tiempo
La historia dio un giro de 180 grados de cara a la segunda mitad Egipto saltó al campo con otra intensidad, adueñándose por completo de los hilos en la mitad de la cancha y presionando la salida de una Nueva Zelanda que comenzó a sufrir el desgaste físico.
La insistencia de Egipto encontró su recompensa a los 58 minutos, cuando Ziko apareció en el área para sellar el ansiado empate a uno, el envión anímico impulsó a los faraones a ir por más, aprovechando el evidente bajón futbolístico de los All Whites.
El factor Salah y la estocada final
Fue en ese escenario de superioridad donde emergió la figura de Mohamed Salah, el gran referente y capitán del equipo se transformó en una pesadilla constante para la zaga rival, y al minuto 67, Salah firmó la remontada con una notable definición que desató la euforia en las tribunas y puso el 2-1 en el marcador.
Con el control del partido la guinda del pastel llegó a los 82 minutos por obra de Trezeguet, quien aprovechó los espacios defensivos para decretar el 3-1 definitivo.
La última jornada del Grupo G al rojo vivo
Con estos tres puntos Egipto se ubica en la cima del grupo por ahora y queda con la opción de clasificar a los dieciseisavos de final boleto que buscará certificar en la última jornada de la fase de grupos cuando se mida ante la selección de Irán.
Nueva Zelanda se quedó con las manos vacías y complicó su panorama ahora los comandados por Tim Payne están obligados a dar el gran golpe del torneo y vencer a Bélgica para poder clasificar.
Vía El Regional del Zulia