BienestarDestacadas

El Complejo de Yocasta: Cuando el apego materno patológico se convierte en un arma letal

El Complejo de Yocasta, un apego materno patológico y posesivo, alcanzó un extremo trágico en México con el asesinato de Carolina Flores, teniendo a su suegra como principal sospechosa

En el estudio del psicoanálisis, mientras el “Complejo de Edipo” describe los deseos inconscientes del niño, su contraparte, el Complejo de Yocasta, se enfoca en la figura materna. Acuñado en 1920 por el psicoanalista suizo Raymond de Saussure, este término describe un apego patológico y asfixiante de la madre hacia el hijo. A diferencia de las dinámicas familiares convencionales, esta conducta se caracteriza por un control extremo donde la madre proyecta sus carencias afectivas en su descendiente, convirtiéndolo en un «esposo sustituto» emocional.

Según expertos en salud mental, esta patología erosiona la individualidad del hijo mediante la sobreprotección y el sabotaje de sus relaciones externas. La madre percibe cualquier interés romántico de su hijo como una amenaza directa, recurriendo a la manipulación, el chantaje emocional y la victimización. Los hombres criados bajo este patrón suelen presentar una incapacidad para establecer límites, sentimientos crónicos de culpa y una falta de autonomía que se extiende hasta la vida adulta.

Manifestación extrema del Complejo de Yocasta

La manifestación más extrema de este tipo de vínculos parece haber cristalizado el pasado 15 de abril en el sector de Polanco, Ciudad de México. La modelo Carolina Flores, de 27 años, fue asesinada de seis impactos de bala en su departamento. La principal sospechosa es su suegra, Erika María Herrera, de 63 años. Un video de seguridad filtrado muestra a Herrera siguiendo a la víctima de manera insistente momentos antes de las detonaciones, manteniendo sus manos ocultas en los bolsillos en todo momento.

El registro de audio del incidente revela una reacción que encaja con las descripciones clínicas del apego posesivo. Al ser confrontada por su hijo, Alejandro Sánchez Herrera, quien exclamó: «Vieja loca… ¿Qué hiciste, mamá?», la presunta agresora respondió con una frase que denota una noción de propiedad absoluta: «Tú eres mío, ella no». Según los informes policiales, tras el ataque, el hijo permitió que su madre abandonara la escena del crimen sin obstáculos, lo que ha generado fuertes críticas sociales.

Exigencia de justicia y tipificación de feminicidio

Actualmente, Erika María Herrera se encuentra prófuga de la justicia. Mientras la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México investiga el caso como homicidio doloso, colectivos feministas y familiares de la víctima en Ensenada —su ciudad natal— exigen que el proceso se lleve bajo la tipificación de feminicidio. Las marchas convocadas no solo buscan la captura de la responsable, sino también visibilizar que la violencia de género puede ser letal incluso cuando es ejercida por otra mujer bajo dinámicas de apego patológico.

Vía / La Prensa de Lara.

Noelis Idrogo

Periodista en La Prensa de Monagas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Back to top button

Acceder

Registro

Restablecer la contraseña

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico y recibirás por correo electrónico un enlace para crear una nueva contraseña.