El asesinato de Melissa, una mujer venezolana de 43 años, ocurrió este jueves en su domicilio ubicado en Seseña (Toledo), España. El presunto agresor, su expareja de 50 años y también venezolano, se suicidó por ahorcamiento en el mismo domicilio tras perpetrar el crimen con un arma blanca.
La Guardia Civil acudió al lugar a primera hora de la mañana tras recibir un aviso por una violenta pelea entre el agresor y el hijo de la víctima. El joven resultó herido durante el altercado y se encuentra actualmente ingresado en un centro hospitalario.
Antecedentes y fallos en el sistema de protección
El caso ha generado consternación debido al historial de denuncias previas. Según fuentes oficiales, Melissa había denunciado a su agresor a finales de enero por maltrato psicológico, situación que se intensificó tras el inicio de los trámites de divorcio en noviembre de 2024.
A pesar de que el hombre contaba con antecedentes por violencia machista, los protocolos de seguridad no evitaron la tragedia:
- Detenciones previas: El agresor fue arrestado el pasado 12 de abril por quebrantar la orden de alejamiento.
- Sistema VioGen: La víctima estaba registrada en el sistema de seguimiento integral, pero bajo un «nivel de riesgo bajo», por lo que no contaba con medidas judiciales de protección activa al momento del suceso.
Cifras alarmantes de violencia de género en España
De confirmarse oficialmente como un asesinato machista por parte del Ministerio de Igualdad, la cifra de mujeres víctimas mortales por violencia de género en España ascendería a 17 en lo que va de año. Desde que se iniciaron los registros estadísticos en 2003, el total de víctimas alcanza las 1,260 (según el ajuste de datos históricos).
Con información de Notitarde