Habitantes de diversos sectores del municipio Maturín han manifestado su creciente preocupación ante la agudización de las fallas eléctricas en la entidad.
Lo que inicialmente se reportaba como interrupciones de cuatro horas, se ha transformado en cortes prolongados que alcanzan las seis horas continuas, dejando a comunidades enteras paralizadas bajo las altas temperaturas del oriente venezolano.
De acuerdo con los reportes ciudadanos, las zonas sur y oeste de la ciudad son las más golpeadas por el cronograma de racionamiento no oficial. En estas áreas, el servicio suele ser suspendido a las 2:00 de la tarde y no se restablece sino hasta pasadas las 8:00 de la noche.


Asimismo, los residentes de la avenida Bella Vista atraviesan una situación similar. Aseguran que el suministro se interrumpe al mediodía, retornando a finales de la tarde o incluso entrada la noche.
La irregularidad en el servicio no solo afecta la iluminación y el uso de electrodomésticos, sino que ha desencadenado una crisis colateral en el suministro de agua potable, ya que los sistemas de bombeo dependen directamente de la red eléctrica.
«En Juanico se corta la luz casi todos los días; a veces lo hacen a las 12:00 p.m. o 2:00 p.m. y regresa en la noche. Esto es un estrés porque cuando llego cansada de mi trabajo, con el calor, lo que quiero es bañarme y no hay agua por el tema de la luz. Se va la luz y se va el agua», denunció Carlos Ortiz, residente afectado.
Comercios afectados
Por su parte, el sector comercial también reporta un escenario grave. En el centro de Maturín, las interrupciones ocurren en pleno horario laboral y durante las horas de mayor radiación solar. Los comerciantes señalan que esta inestabilidad genera pérdidas económicas directas al no poder procesar pagos electrónicos y ahuyentar a la clientela debido a las condiciones «insoportables» dentro de los locales.
«El entorno laboral se vuelve imposible durante las horas donde el sol está en su máxima expresión. Sin ventilación ni sistemas de cobro, las ventas caen drásticamente cada día que nos quitan el servicio», comentó un comerciante del casco central.
Hasta el momento, los afectados hacen un llamado a las autoridades competentes y a la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) para que se ofrezca información clara sobre el plan de administración de cargas y se busquen soluciones que mitiguen el impacto negativo en la calidad de vida de los maturineses.
Fotos | Juan Goitía