Lo que anteriormente era una vía de libre tránsito, desde hace seis años se ha transformado en un «bululú» debido a la cantidad de puestos de comida rápida que ocupan gran parte de la calzada y las aceras en Los Guaritos III. Así lo denuncian habitantes y transeúntes de la zona.
La situación es especialmente crítica durante las horas nocturnas, cuando la instalación de mobiliario, sillas y carritos de comida rápida, reduce la circulación vehicular a un solo canal. Esta reducción del espacio no solo genera fuertes retenciones de tráfico, sino que obliga a los peatones a arriesgar sus vidas caminando por plena calle al no tener acceso a las aceras.



«Para uno pasar, se pone eso muy full allí. Uno tiene que agarrar la calle porque la acera está ocupada y la calle se pone llena de sillas. Los que van a pasar caminando no tienen espacio», relató la señora Carmen García, vecina del sector.
Además del colapso vial, los residentes expresaron su preocupación por el manejo de los alimentos a la intemperie. La exposición constante al polvo y los gases de los vehículos que transitan a pocos centímetros de las mesas, representa un riesgo sanitario tanto para los consumidores como para la comunidad en general.
«Es negocio de comida que están vendiendo y todo el polvo que agarra. Yo soy cocinera y me doy cuenta de que eso no es bueno. Es la suciedad de la calle la que cae en la comida», advirtió García sobre las condiciones de higiene en la zona.



Por su parte, otros miembros de la comunidad, como la señora Armenia Carvajal, indicaron que aunque entienden la necesidad de trabajar, consideran que ha habido un abuso en la toma del espacio público, llegando incluso a fotografiar la ocupación de «media calle» por parte de algunos comerciantes.
Los afectados hacen un llamado a las autoridades municipales para que supervisen la organización de estos comercios, a fin de garantizar el derecho al libre tránsito y el cumplimiento de las normas en la principal arteria vial de Los Guaritos 3.
Fotos/Juan Goitía/Anselmo Sánchez (pasante)