El centro de acopio ubicado en la Universidad de Oriente (UDO), campus Los Guaritos de Maturín, continúa completamente activo. Estudiantes voluntarios informaron que aún se requieren donaciones de alimentos no perecederos, insumos médicos y materiales de construcción; estos últimos destinados a la fabricación de camas para los damnificados por los terremotos que se encuentran en Monagas.
Esta iniciativa, impulsada por la propia comunidad universitaria, busca canalizar el apoyo ciudadano hacia las familias que lo perdieron todo. Los jóvenes al frente de esta labor solidaria enfatizaron que la asistencia humanitaria no debe detenerse, especialmente ahora que la atención mediática empieza a disminuir, pero las necesidades en las zonas afectadas persisten.


«Como comunidad, nuestro verdadero compromiso se demuestra cuando las manos siguen extendidas aunque los focos se apaguen. Hay personas que todavía nos necesitan», afirmó Andrea Palomo, estudiante voluntaria de la institución.
La representante del movimiento estudiantil enfatizó que la reconstrucción de las comunidades y la recuperación de la normalidad para las víctimas es un proceso a largo plazo que requiere constancia por parte de todos los sectores de la sociedad.
«Por eso los estudiantes de la Universidad de Oriente, la familia udista en conjunto, va a seguir con el centro de acopio los días que sea necesario. Porque sabemos que retomar una vida no puede tomar solamente una semana, puede tomar meses, incluso años, haciendo en alto, poniendo en alto el lema de nuestra amada casa de estudios: «Del pueblo venimos y hacia el pueblo vamos'», sostuvo Palomo.


El punto de recolección en el campus Los Guaritos permanece abierto para recibir la ayuda de empresas, instituciones y particulares. Los organizadores hicieron un llamado para recolectar insumos específicos que escasean en las zonas de desastre.
«Continuamos recaudando alimentos no perecederos, medicamentos, insumos para bebés, insumos para mascotas, herramientas y, sobre todo, los materiales para la elaboración de las literas para los damnificados», concluyó la voluntaria.
Fotos/Juan Goitía