Un trágico suceso ha consternado a la comunidad de Delfinópolis, en el interior de Brasil. Íris Cândida, una joven cajera de 24 años, falleció este domingo tras no sobrevivir a las graves heridas provocadas por un ataque con fuego ocurrido en su lugar de trabajo.
El incidente, captado íntegramente por las cámaras de seguridad del establecimiento, muestra cómo la agresora —identificada como Marcela Alcântara Santos, de 18 años— ingresó a la tienda, adquirió una botella de alcohol y, sin mediar palabra, vertió el líquido sobre la víctima para luego prenderle fuego con un encendedor.
Celos: El móvil del crimen
De acuerdo con las investigaciones policiales, el ataque fue premeditado. Horas antes del crimen, se habría producido una disputa en la misma tienda debido a un ataque de celos de Alcântara Santos, quien reaccionó violentamente tras ver a la cajera interactuar con su novio mientras este realizaba una compra.
«Fue un acto de crueldad extrema motivado por una supuesta interacción trivial en el comercio», indicaron fuentes cercanas a la investigación.
Justicia para Íris
Tras el ataque, la sospechosa huyó del sitio, pero la policía la localizó y detuvo el pasado lunes en una vivienda abandonada cerca de la localidad. Por su parte, la comunidad de Olhos d’Água se movilizó de forma masiva durante el sepelio de Íris para exigir que el crimen no quede impune.
La joven víctima permaneció internada en estado crítico, luchando por su vida hasta que las complicaciones derivadas de las quemaduras en casi la mitad de su cuerpo provocaron su deceso.
Con información de Cactus 24