Francia se convirtió en el primer semifinalista de la Copa del Mundo tras imponerse con autoridad por 2-0 ante Marruecos en el Gillette Stadium. Con goles de Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé, el conjunto dirigido por Didier Deschamps rompió el cerrojo africano en la segunda mitad y selló su boleto a la siguiente ronda, donde ya espera al vencedor del cruce entre España y Bélgica.
El encuentro, que prometía una vibrante revancha tras lo vivido hace cuatro años en Catar, estuvo marcado por el planteamiento ultradefensivo de los Leones del Atlas.
Un muro marroquí que resistió en la primera mitad
Sin su máximo goleador, el lesionado Ismael Saibari, y con un Soufiane Rahimi que no terminó de convencer al seleccionador Mohamed Ouahbi, Marruecos apostó por un bloque bajo y cerrado. La estrategia emulaba la resistencia que Paraguay ofreció ante los galos en octavos, buscando desesperar al vigente subcampeón del mundo.
Durante los primeros 45 minutos, la fórmula funcionó, aunque no sin sustos. La oportunidad más clara para los europeos llegó desde los once metros: Kylian Mbappé erró un penalti justo antes de la pausa de hidratación. El guardameta Yassine Bounou, especialista en la materia, adivinó el disparo flojo y sin colocación del delantero del Real Madrid.
Francia asedió constantemente el área rival. Un cabezazo de Dayot Upamecano, un remate al travesaño de Lucas Digne desde fuera del área y un mano a mano que Désiré Doué no logró concretar ante ‘Bono’ mantuvieron el 0-0 al descanso, dándole vida al guion marroquí.
Mbappé y Dembélé destrozaron el cerrojo africano
En la segunda mitad, la resistencia de Marruecos se desmoronó. Al minuto 60, Mbappé se redimió de su error: recibió el balón en la esquina del área y, rodeado por cuatro defensores, sacó un remate imposible para Bounou. Con esta anotación, el astro francés sumó su octavo gol en el torneo, alcanzando provisionalmente la línea de Lionel Messi en la tabla histórica de goleadores mundialistas.
Solo seis minutos después, Francia aprovechó el desconcierto marroquí para liquidar el encuentro. En un contragolpe de pizarra iniciado por Michael Olise y asistido por Mbappé, Ousmane Dembélé sacó un potente derechazo desde fuera del área para firmar el 2-0 definitivo.
Tras el segundo gol, Didier Deschamps sustituyó a Kylian Mbappé, a quien se le vio en el banquillo con una bolsa de hielo en su tobillo derecho, encendiendo las alarmas de cara a las semifinales.
Marruecos intentó reaccionar en los minutos finales, pero su primer disparo a puerta llegó recién en el minuto 83 por obra de Azzedine Ounahi, el cual fue contenido sin problemas por Mike Maignan.
Con este resultado, los Leones del Atlas se despiden con la frente en alto, consolidando su estatus histórico tras haber sido la primera selección africana en llegar a unas semifinales (en 2022) y firmar otra gran actuación en cuartos de final. Francia, por su parte, sigue firme en su camino hacia una nueva corona mundial.