La nueva superproducción de Christopher Nolan, La Odisea, mantiene un ritmo arrollador en las salas de cine de todo el mundo tras superar los 700 millones de dólares en la taquilla global durante sus primeros catorce días de proyección.
En Estados Unidos, el largometraje ya rebasó la barrera de los 400 millones de dólares en su tercer fin de semana. Con esta cifra, el filme superó la recaudación histórica del clásico de Mel Gibson, La Pasión de Cristo, y superó el ritmo comercial de Oppenheimer, convirtiéndose en el estreno más veloz del cineasta británico en el mercado norteamericano.
El éxito comercial responde en gran medida a la alianza de Nolan con la cadena IMAX, formato premium que elevó el precio medio de la entrada y aseguró la exclusividad del filme en las salas de gran formato en multitud de países.
Batalla en taquilla contra el nuevo estreno de Spider-Man
Pese al desembarco este fin de semana de Spider-Man: Brand New Day, la producción de Nolan sostiene un sólido boca a boca y mantiene la propiedad de las pantallas IMAX. Analistas de la industria prevén que la cinta supere los 830 millones de dólares acumulados a nivel global este mismo domingo, cifra que dejaría atrás la marca vitalicia de Origen (2010).
El filme cuenta además con un reparto estelar encabezado por Zendaya, Tom Holland y Jon Bernthal —intérpretes que coinciden curiosamente en el nuevo título del héroe arácnido—, un factor que impulsó el interés de la audiencia hacia ambos proyectos.
Con este fenómeno comercial, Nolan reafirma la vigencia del cine de autor de gran escala y demuestra la fortaleza de las salas tradicionales frente al consumo doméstico.
Vía Globovisión