El presidente de Colombia, Gustavo Petro, hizo un enérgico llamado a la serenidad nacional este domingo durante el acto de instalación oficial de la segunda vuelta presidencial. La jornada electoral, clave para el futuro del país, se desarrolla bajo un clima de alta tensión política y con proyecciones que vaticinan un estrecho margen entre los aspirantes a la jefatura de Estado.
“A toda Colombia, después de votar, le solicito la máxima tranquilidad y sabiduría, como debo tenerla yo y las autoridades aquí presentes”, expresó el mandatario desde la Plaza de Bolívar, en el centro de Bogotá, flanqueado por la cúpula militar y las autoridades del poder electoral.
Petro insistió en la necesidad de que el país transite esta crucial fecha sin caer en provocaciones ni reproducir los episodios de violencia política que han marcado etapas previas en la historia colombiana. En su alocución, subrayó que la madurez democrática de la nación implica el respeto absoluto a los resultados de las urnas y la confianza en el entramado institucional encargado de custodiar el proceso.
Respeto a la vía institucional
El jefe de Estado también reiteró su exhorto a la participación masiva del electorado, recordando que el sufragio es la herramienta fundamental y legítima para dirimir las diferencias ideológicas en una sociedad democrática.
En consonancia con la postura asumida durante la primera vuelta, el gobernante izquierdista aclaró que esperará los resultados oficiales y definitivos emitidos por los jueces electorales —proceso que formalmente puede tomar hasta 48 horas— antes de fijar una posición pública. Con esto, Petro enfatizó que los datos del preconteo rápido, aunque informativos, carecen de efectos jurídicos vinculantes.
La contienda de este domingo define la sucesión presidencial entre el senador de izquierda Iván Cepeda y el abogado de derecha radical Abelardo de la Espriella, un balotaje definitivo que determinará el rumbo político y económico de la nación andina para el próximo cuatrienio. Ante la polarización, las autoridades civiles y militares han instado a la calma, recordando que el proceso cuenta con el blindaje de más de 1.600 observadores internacionales desplegados en todo el territorio colombiano.
Vía Globovisión