Tras los dos sismos que han sacudido a Venezuela, una catástrofe que hoy enluta al país, el doctor Trino Gascón, psicólogo clínico hospitalario, advierte sobre la necesidad urgente de proteger la salud mental de niños, niñas y adolescentes.
Para el especialista, el foco principal debe estar en regular lo que los menores ven y escuchan en estos momentos de crisis.

«Es fundamental que los padres sean los reguladores emocionales de sus hijos. Esto significa que cada adulto debe intentar mantener la calma, dosificar el consumo de redes sociales y transmitir paz y serenidad en el hogar», explica Gascón.
Claves para el manejo emocional en casa
El especialista comparte las siguientes recomendaciones para abordar la situación con los más jóvenes:
No forzar la conversación. Una de las pautas más importantes es no obligar a los niños y jóvenes a hablar sobre el terremoto.
»Si ellos quieren hablar sobre el terremoto, permitan que lo hagan, lo pueden hacer, pero no se debe de obligar. Cada padre es responsable de la salud mental de sus hijos, y es indispensable que ellos sean conscientes de lo que está pasando, sin alarmismo, sin crearle expectativas y sin mostrarle imágenes de las que están apareciendo en todas las redes sociales sobre los rescates, sobre las personas fallecidas», enfatizó.
Los adultos deben ser conscientes y responsables de lo que consumen sus hijos. Se debe evitar a toda costa exponerlos a imágenes explícitas de rescates o víctimas que circulan en redes sociales, cuidando no generar alarmismo ni falsas expectativas.
«Normalizar el fenómeno, no el pánico. Es vital guardar la calma y explicarles que los sismos son fenómenos naturales imprevistos, parte de la dinámica de la Tierra, y algo que no podemos controlar», afirma el psicólogo.
Síntomas que deben alertar
La sobreexposición a noticias trágicas y el miedo latente pueden desencadenar síntomas de crisis en los menores. El doctor Gascón señala que se debe prestar especial atención a señales como insomnio y trastornos del sueño, alteración o sobresalto exagerado ante cualquier ruido.
Además el especialista señaló que la población vulnerable, como niños y adultos mayores, pueden experimentar el «síndrome del sismo fantasma«, una experiencia psicológica donde la persona siente que el suelo se mueve o que el evento se repite de forma inminente, aunque todo esté en calma.
Finalmente, el psicólogo hace un llamado a cambiar la forma en la que intentamos calmar a quienes sufren. En lugar de usar frases que minimizan el dolor como «ya pasó» o «esto no es nada», el especialista recomienda la presencia activa y la validación.
«Hay que estar conscientes de lo que pasó, decir aquí estoy para ti, no estás solo, yo te acompaño en todo este proceso y no tratar de cortar la emoción, con un ya cálmate. Eso no se debería decir, se debe decir, estoy aquí para ti, todo va estar bien», dijo.




Fotos/ Arialex Brazón