En horas de la mañana de este domingo, las labores de búsqueda en el norte de la ciudad capital dieron un giro crucial. Equipos de rescate internacional desplegados en la parroquia San Bernardino confirmaron la detección de señales de vida bajo las ruinas del edificio Santa Rita, una estructura residencial que colapsó en su totalidad tras los sismos registrados el pasado 24 de junio. El hallazgo ha reavivado las operaciones de alta precisión y la expectativa de los familiares que permanecen en el perímetro de seguridad.
La edificación, que contaba con una altura estimada de entre ocho y nueve pisos, se desplomó debido a la onda sísmica, convirtiéndose de inmediato en uno de los puntos de mayor complejidad para los cuerpos de atención de emergencias. A más de 72 horas del siniestro, los especialistas técnicos emplean sensores de movimiento, equipos de escucha hidrofónica y unidades caninas para geolocalizar con exactitud la procedencia de los estímulos sonoros detectados en las capas inferiores del colapso.
Coordinación técnica en la zona de impacto
La confirmación de actividad biológica entre los bloques de concreto modificó el protocolo de remoción de escombros de la zona, suspendiendo temporalmente el uso de maquinaria pesada para evitar deslizamientos secundarios que pongan en riesgo a los supervivientes.
Los rescatistas internacionales, trabajando en conjunto con Protección Civil y el cuerpo de Bomberos, iniciaron la perforación manual de túneles de oxigenación y soporte estructural para intentar establecer contacto visual o auditivo directo con las personas atrapadas.
El sector de San Bernardino se mantiene fuertemente custodiado por efectivos de seguridad para garantizar el libre tránsito de las ambulancias y el personal médico, en lo que ya se considera el epicentro operativo más complejo de la contingencia en el área metropolitana de Caracas.
Vía Globovisión