Este lunes 22 de junio, el candidato izquierdista Roberto Sánchez solicitó anular la votación de los peruanos en el extranjero en la segunda vuelta presidencial de Perú como una salida que le permitiría ganar la elección, cuando los resultados oficiales se acercan a confirmar el triunfo de la derechista Keiko Fujimori.
El postulante de Juntos por el Perú asegura que el proceso electoral del pasado 7 de junio fue «gravemente afectado», por los cambios solicitados por la cancillería a los organismos electorales para que las actas de votación sean remitidas al país en forma física y prescindir de su digitalización, como lo fue en la primera vuelta de abril.
Esta solicitud se le realizó al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) cuando el escrutinio se encuentra al 99,71 % y Fujimori tiene el 50,11 % de votos frente al 49,88 % de Sánchez, con una diferencia entre ambos de 40.600 votos.
Sin embargo, los porcentajes se invierten si se restan los votos del exterior, de modo que Sánchez logra el 50,11 % de los votos válidos con 40.793 sufragios más que Fujimori, que registra el 49,88 %.
JNE
El JNE sólo tiene pendiente por resolver 43 apelaciones de actas de votación impugnadas, además de 23 audiencias de recuento de votos para terminar con el cómputo de la elección en segunda vuelta.
El candidato que postuló en representación del encarcelado expresidente Pedro Castillo (2021-2022) considera «una grave irregularidad», que para esta segunda vuelta se dejase de transmitir de manera digital los resultados de 119 oficinas consulares en el exterior, lo que obligó a esperar a que las actas llegasen a Lima para ser escrutadas.
Según Sánchez, el traslado de las actas se hizo sin la debida cadena de custodia, algo de lo que culpa al canciller, Carlos Pareja, a quien su partido Juntos por el Perú denunció por los presuntos delitos de fraude electoral, perturbación o impedimento de actos electorales y omisión de actos funcionales.
La agrupación izquierdista acusa a Pareja de haber «desmantelado de forma arbitraria e injustificada», el sistema logístico, informático y de custodia diplomática de los sufragios de los peruanos en el exterior, al haber enviado las actas de sufragio a Perú en valijas diplomáticas que presuntamente incumplieron con los estándares de seguridad.
A su vez, el canciller peruano rechazó este lunes cualquier imputación que pretenda atribuirle actos de interferencia, manipulación, favorecimiento político o alteración del material electoral respecto al voto de los peruanos en el extranjero en la segunda vuelta del 7 de junio.
«Ni los observadores internacionales, ni la Contraloría General de la República, ni la Defensoría del Pueblo, ni los observadores del Jurado Nacional de Elecciones ni los propios personeros de los partidos políticos han encontrado irregularidad alguna en el proceso electoral en el exterior que sustente la pretendida acusación constitucional», afirmó sobre la denuncia presentada por el partido de Sánchez.
«denuncia constitucional”
El ministro peruano dijo que los cuestionamientos planteados ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) se refieren, en esencia, a los mismos hechos invocados en la «denuncia constitucional” presentada en su contra.
Por ello, afirmó que esperará «con serenidad y respeto institucional», el pronunciamiento de las autoridades electorales, sin perjuicio de ejercer su derecho de defensa ante las instancias respectivas.
En tanto, Keiko Fujimori comentaba este lunes a la prensa local que «cada día de retraso de no conocer los resultados es un día que se pierde para un proceso de transición», no solo en temas políticos sino también en anuncios importantes y medidas, como nombrar los próximos equipos de gobierno, al criticar el lento proceso de cómputo final de las elecciones.
Además, añadió que ahora «no se puede hacer nada», pero sostuvo que deja el encargo al próximo Congreso de que se vea de qué manera y con qué procesos electorales el conteo podría ser más célere.
Vía Globovisión