Unos 68.000 hogares permanecen sin suministro eléctrico este miércoles en el departamento de Finistère, en la región de Bretaña, luego de que las altas temperaturas provocaran la avería de un transformador principal. La Prefectura local informó que, debido a la gravedad y complejidad técnica de los daños ocurridos la noche anterior, los usuarios afectados no recuperarán el servicio eléctrico durante el transcurso del día.
Esta emergencia eléctrica coincide con una sofocante e histórica ola de calor que mantiene a Francia bajo máxima presión climática. Actualmente, las autoridades mantienen a 58 departamentos en alerta roja (el nivel máximo de riesgo) y a otros 31 en alerta naranja. Las temperaturas nocturnas ya vaticinaban una jornada crítica, registrando a las 5:00 horas termómetros de hasta 29 °C en La Rochelle, 27 °C en Burdeos y 26 °C en París.
El día más caluroso de la historia de Francia
De acuerdo con los datos provisionales de la agencia meteorológica Météo-France, el país acaba de romper un récord histórico absoluto:
- Hito climático: El pasado martes se convirtió en el día más caluroso registrado en Francia desde que comenzaron las mediciones en 1947.
- Temperatura media nacional: Se alcanzó una media general de 29,8 °C (sumando las máximas y mínimas de todo el territorio).
Los meteorólogos advierten que entre este miércoles y el jueves se podrían volver a batir los récords históricos de temperatura, antes de que el clima otorgue un breve respiro térmico a partir del viernes.
Alerta extendida hasta julio e inversiones millonarias
Sin embargo, el alivio del fin de semana podría ser solo temporal. La ministra de Transición Ecológica y Desarrollo Sostenible, Monique Barbut, advirtió en declaraciones a la cadena France Inter que existen altas probabilidades de que el calor extremo regrese y se prolongue hasta el 14 de julio.
«La adaptación al cambio climático es una política a largo plazo. Hay muchísimo por hacer», reconoció la ministra Barbut.
Ante este complejo panorama, la jefa de la cartera ecológica admitió la necesidad urgente de acelerar los planes de infraestructura en el país, lo que requerirá un enorme volumen de inversión pública y privada. Según detalló Barbut, Francia debe revisar por completo sus redes urbanas fundamentales, abarcando desde los sistemas de suministro de agua potable hasta las vías ferroviarias de la empresa estatal SNCF, reformas estructurales que, concluyó, no se resolverán en un plazo de cinco o diez años.
Con información de Nueva Prensa Digital