Miles de monaguenses se reunieron este domingo 29 de marzo en la Catedral de Maturín, «Nuestra Señora del Carmen», para participar en la tradicional bendición de los ramos. La eucaristía marcó el inicio formal de la Semana Santa, invitando a la feligresía a reflexionar sobre la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.


La santa misa fue oficiada por el Excmo. Monseñor Enrique Pérez Lavado, obispo de la Diócesis de Maturín, en compañía del presbítero Samael Gamboa y el padre Jesús Echezuria, párroco y vicario de la catedral, respectivamente. Durante la liturgia, se proclamó el Evangelio que narra la Pasión de Cristo, desde la traición en el Getsemaní hasta su sacrificio en la Cruz.
Autoridades presentes y mensaje de humildad
A la celebración asistieron diversas autoridades regionales y locales del estado Monagas, entre ellas el Secretario de Seguridad Ciudadana, coronel Eduardo Almérida Padrón, y la directiva del Hospital Universitario «Dr. Manuel Núñez Tovar» (HUMNT), quienes se sumaron al acto de fe junto al pueblo.


En su homilía, Monseñor Pérez Lavado recordó la profecía de Zacarías sobre la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, destacando su carácter de Rey de Paz.
«Jesús se presentó como un rey de paz y no de guerra. Así lo dice la Biblia y así lo ha presentado el Papa León XIV: como el príncipe de la concordia en un mundo actualmente lleno de conflictos», afirmó el prelado.


Bendición de las palmas
Al finalizar la ceremonia, la plazoleta de la Catedral se llenó de júbilo cuando los presentes agitaron sus palmas, formando un arco simbólico hacia las puertas del templo. El presbítero Samael Gamboa fue el encargado de impartir la bendición del agua sobre los ramos, instando a los fieles a preparar sus corazones para los misterios de la salvación.


«El Domingo de Ramos nos lleva a reconocer la realeza de Jesús y esa humanidad que se entrega por nosotros. Hoy lo recibimos no solo en Jerusalén, sino en nuestro propio ser», expresó el párroco Gamboa.
Vía Nota de Prensa