Las trabajadoras independientes del Paseo de las Empanadas, en la avenida Libertador de Maturín, solicitan a las autoridades regionales y municipales una ayuda para la recuperación de la infraestructura de sus puestos de trabajo.
Las afectadas señalan que los altos costos de los materiales les impiden costear las reparaciones por cuenta propia, una situación que ya ha obligado a varias familias a paralizar sus labores.
La problemática se agudiza durante la temporada de lluvias, cuando las filtraciones inundan los locales, deteriorando el mobiliario y la mercancía, y debido a ello, esta realidad ha dejado desprotegidas a numerosas mujeres que dependen exclusivamente de este oficio para el sustento de sus hogares.
Yatnira Martínez, vocera de las comerciantes afectadas, detalló que el deterioro del techado empeoró significativamente tras un accidente de tránsito registrado en la zona.
«Desde que sucedió el choque, el machimbrado quedó severamente dañado, perjudicando de manera directa los puestos 1 y 2. Necesitamos que nos colaboren porque, sinceramente, no contamos con los recursos necesarios. Reparar el techado requiere de una inversión que supera los 100 dólares, una cifra que se escapa de nuestras manos», explicó.
Relató que el esfuerzo de las comerciantes es constante y que recientemente tuvieron que financiar la reposición del cableado eléctrico del paseo tras ser víctimas de un hurto. Sin embargo, la magnitud de los daños estructurales actuales sobrepasa su capacidad económica inmediata.
«Nosotras formamos parte de la historia de este bulevar, que ya tiene más de 20 años siendo una referencia para la entidad monaguense. Aquí llegan personas de distintas partes del país cuando vienen de visita a la capital de Monagas, vienen a conocer el lugar y a disfrutar de nuestras empanadas. Solo queremos seguir trabajando dignamente para sacar adelante a nuestras familias», indicó.





Fotos/ Arialex Brazón