En el marco de una jornada de movilización nacional, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, saludó oficialmente la llegada de John Barret, nuevo representante diplomático de los Estados Unidos en el país. Desde el estado Lara, la mandataria reafirmó la voluntad del Gobierno Bolivariano de establecer una agenda de trabajo basada en la cooperación y el beneficio compartido.
Rodríguez destacó que, aunque se han registrado avances significativos en los canales de comunicación, el proceso de normalización de las relaciones bilaterales aún enfrenta desafíos estructurales.
Agenda «Ganar-Ganar» y Soberanía
Durante su intervención en la «peregrinación por el fin de las sanciones», la funcionaria enfatizó que cualquier acercamiento con la administración estadounidense debe regirse bajo un esquema de «ganar-ganar».
«Saludamos la llegada de John Barret con la expectativa de dar continuidad a una agenda de trabajo conjunta fundamentada en el respeto mutuo», expresó Rodríguez ante los medios y seguidores presentes.
El impacto generacional de las sanciones
El punto central del discurso fue la exigencia del levantamiento total de las medidas coercitivas unipersonales. Rodríguez vinculó el fin del bloqueo con el futuro de la juventud venezolana, destacando la resistencia de los sectores más vulnerables de la población.
- Impacto en la infancia: La mandataria señaló que más de cinco millones de niños han nacido bajo el esquema de sanciones en la última década.
- Deuda con los adultos mayores: Recordó que los abuelos y abuelas han sido de los grupos más golpeados por las restricciones económicas.
- Legado soberano: «No podemos heredarles un país bloqueado. Nuestra soberanía exige el fin definitivo de las sanciones para garantizar el desarrollo pleno de las futuras generaciones», sentenció.
Con información de Globovisión