Transportistas de distintas rutas que pasan por la calle 11-B, del sector Las Brisas del Orinoco, de Maturín, reportan un nuevo obstáculo en medio de la vía, sin embargo, los vecinos de la zona aseguran que es un trabajo para solucionar un bote de agua. La situación es que los choferes deben maniobrar para no caer en el hueco, lo que ha generado un embotellamiento en esta zona de la ciudad.
La problemática se originó hace aproximadamente tres días, cuando cuadrillas de la empresa Aguas de Monagas iniciaron labores para la reparación de una tubería matriz, pero tras la intervención inicial, el hundimiento en el pavimento ha quedado expuesto, convirtiéndose en un obstáculo para los vehículos que circulan por el sector.


«Ahora las unidades deben pasar con mucho cuidado para evitar daños mecánicos. Incluso en horas de la mañana y en las noches se forma una pequeña cola; aunque dura poco, es el resultado de que cada carro debe frenar a cero para intentar pasar sin golpear el tren delantero», agregó Luis Hernández.
Los transportistas aseguran que, si bien entienden la importancia de reparar los botes de agua, la falta de señalización y el retraso en el asfaltado posterior complican su jornada laboral. El riesgo de accidentes aumenta durante las horas nocturnas, debido a la visibilidad reducida que impide a los conductores notar la profundidad del bache a tiempo.



«Hacemos un llamado a las autoridades competentes y a la hidrológica para que terminen el trabajo de manera integral. No basta con arreglar el tubo si dejan la calle intransitable; necesitamos que se aplique la capa asfáltica de inmediato para normalizar el flujo vehicular en Las Brisas», puntualizó un chofer, quien prefirió no identificarse.
La comunidad y los profesionales del volante esperan que la situación se solvente antes de que las posibles lluvias de la temporada empeoren la vialidad.
Fotos/Juan Goitía