CalientesLocales

Cortes nocturnos le roban el sueño a los maturineses

Plan Nacional de Ahorro Eléctrico anunciado por 45 días se cumple el plazo precisamente este próximo viernes 5 de mayo

Habitantes de distintos sectores y urbanismos del municipio Maturín, denuncian un incremento en la frecuencia de los cortes eléctricos durante los últimos días. Según los afectados, las interrupciones ahora ocurren de forma constante, no solo durante el día, sino también pasadas las 10:00 de la noche, lo que genera un profundo estado de estrés y cansancio.

La noche del lunes 4 de mayo, las molestias se hicieron evidente en comunidades como Los Guaritos, La Puente, El Rosillo, La Cruz, Av. Rivas, Las Praderas, Prados del Sur, Morichal, El Soberano, Av. Libertador, El Paraíso y urbanismos de Tipuro. En estos sectores, los reportes de apagones fueron masivos, evidenciando que la falla no es aislada sino sistémica en toda la capital monaguense.

«En La Puente decidimos salir a tocar cacerolas anoche porque ya no aguantamos más. Solo ayer sufrimos tres cortes de luz. Nuestra principal preocupación son los electrodomésticos; con estas subidas y bajadas de tensión, se nos van a quemar y nadie nos va a responder por ellos», expresó un vecino afectado de la zona a través de las redes sociales.

Aunque las autoridades justifican la situación bajo el concepto de «Administración de Carga», los maturineses aseguran que la realidad supera cualquier planificación oficial. Mientras el cronograma teórico establece cortes de hasta cuatro horas, diversas comunidades reportan que deben permanecer a oscuras por lapsos que superan las seis y ocho horas continuas.

Impacto en el sector comercial y laboral

La situación no solo golpea los hogares, sino que ha puesto en jaque la operatividad económica de la región. Las empresas en Monagas trabajan bajo un ambiente de incertidumbre y estrés laboral. En el casco central de Maturín, la interrupción del suministro eléctrico se ha vuelto una constante que impide el desarrollo normal de las actividades comerciales.

«Las ventas han caído drásticamente. Es insoportable e incómodo trabajar sin el servicio por más de tres horas. Sin aire acondicionado o ventilación, con las altas temperaturas de Maturín, el personal se agota y los clientes simplemente no entran a los locales. El ambiente se torna sofocante», señaló un comerciante del centro de la ciudad.

Incertidumbre ante el Plan Nacional de Ahorro Eléctrico

Esta situación se presenta en un contexto crítico a nivel nacional. En marzo de 2026, la vicepresidenta Delcy Rodríguez anunció un «Plan Nacional de Ahorro Eléctrico» debido a la inestabilidad del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) y al «calor extremo». En su momento, se atribuyó la crisis a la incidencia de rayos solares y a las sanciones económicas, prometiendo una estabilización mediante convenios con empresas extranjeras.

No obstante, el malestar ciudadano crece debido a que el periodo de racionamiento anunciado originalmente era de 45 días, un plazo que se cumple precisamente este viernes 8 de mayo.

«El llamado que hacemos desde el pueblo de Monagas es a que las autoridades se pronuncien y presenten un plan real. Necesitamos estar prevenidos y saber a qué atenernos, no podemos seguir viviendo en esta improvisación constante», concluyeron los denunciantes.

El sufrimiento diarios de los maturineses

El recrudecimiento de las fallas eléctricas en el municipio Maturín ha transformado la rutina de los ciudadanos en una carrera contra el agotamiento.

Habitantes de diversos sectores denuncian que las interrupciones, que se han vuelto constantes después de las 10:00 de la noche impiden un descanso reparador, afectando principalmente a quienes deben iniciar su jornada a las 5:30 de la mañana y a los niños, quienes presentan cuadros de fatiga extrema durante sus actividades escolares.

«Hay muchas personas que se tienen que parar a las cinco y media de la mañana y, por el problema de la luz en la madrugada, no están descansando las horas suficientes, los niños se quedan dormidos, están cansados. Esta falta de sueño acumulado está derivando en altos niveles de estrés y un deterioro progresivo de la salud física y mental», señala Marlene Ortiz habitantes de un urbanismo de Tipuro.

La situación se torna aún más crítica en las urbanizaciones, donde los vecinos señalan que los cortes son más severos a pesar de ser zonas donde se cumple con el pago del servicio eléctrico.

«En las urbanizaciones se afincan más con los cortes eléctricos, que por lo general son durante la noche, entonces cumplimos con pagar el servicio, entonces enfrentamos noches de calor e incomodidad que ya se prolongan por varios muchísimos días consecutivos», agregó

Fotos | Juan Goitía

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Back to top button

Acceder

Registro

Restablecer la contraseña

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico y recibirás por correo electrónico un enlace para crear una nueva contraseña.