La empresaria y figura de la televisión estadounidense, Kim Kardashian, generó debate en plataformas digitales tras revelar los detalles de su rigurosa rutina de cuidado personal. Durante su participación en el pódcast Good Hang, la celebridad confesó que su régimen diario incluye la ingesta de aproximadamente 35 suplementos y complementos alimenticios, distribuidos en tres tomas a lo largo de la jornada.
Kardashian admitió que sostener este hábito representa un desafío logístico y físico, manifestando particular incomodidad con el gran tamaño de ciertas cápsulas, como las de aceite de pescado. Explicó que, en una oportunidad, decidió suspender temporalmente el consumo de este producto debido a la saturación por la cantidad de pastillas. Sin embargo, un análisis de sangre posterior reflejó de inmediato el impacto de la ausencia de dichos nutrientes, un indicador clínico que la motivó a reiniciar el tratamiento.
Supervisión médica y tendencias de bienestar
Si bien el volumen de comprimidos ha causado sorpresa entre sus seguidores, la fundadora de Skims ha puntualizado en ocasiones anteriores que sus hábitos de nutrición, suplementación y acondicionamiento físico no son improvisados, sino que cuentan con el monitoreo y la estricta supervisión de un equipo de profesionales médicos.
Este tipo de declaraciones por parte de figuras de alto perfil suele abrir discusiones en el sector de la salud pública respecto a la efectividad y la seguridad de la suplementación masiva, un mercado en constante expansión dentro de las tendencias de bienestar globales.
Vía Diario 2001