Vecinos del sector Los Almendrones, de Maturín, denuncian el colapso vial de sus cuatro calles. Aseguran que las promesas gubernamentales se las llevó el viento, pero los huecos y las grietas se quedaron.
La situación ha convertido la zona en un escenario crítico para la vida cotidiana de sus habitantes, quienes aseguran que las soluciones gubernamentales solo se asoman durante los periodos de campaña electoral.
El deterioro extremo de la capa asfáltica ha dejado secuelas graves en la dinámica del sector, siendo el transporte público uno de los servicios más afectados. Los conductores se niegan a transitar por la comunidad debido al riesgo inminente de que sus vehículos queden «desbaratados» por las enormes dimensiones de las tanquillas y grietas abiertas.





«Por aquí pasaba la ruta 56 y por el mal estado en el que está la vialidad dejó de pasar. Ahora tenemos que caminar hasta la avenida para poder agarrar el transporte público», resaltó un vecino quien prefirió mantenerse en el anonimato.
A la problemática de los cráteres se le suma el colapso del sistema de drenajes cada vez que llega la temporada de lluvias. Las cuatro calles que conforman este populoso sector se transforman por completo, inundando los accesos principales y poniendo en riesgo las viviendas de quienes no cuentan con infraestructuras altas.
«Esto se puso así porque cuando llueve se hace un río y los caños es un desastre. El agua llega hasta la parte de arriba. El que no está alto, se inunda; por eso es que le han hecho esos muros a las casas», explicó José Velásquez, otro vecino afectado.





Los residentes de Los Almendrones hicieron hincapié en que la situación comunal no termina en las calles. Aunque reconocen que se realizaron algunos trabajos de corrección en el pasado, la deficiencia en el suministro de agua potable sigue siendo una constante que los obliga a almacenar el recurso en envases para poder subsistir el día a día.
Ante esta realidad, reiteran el llamado a las autoridades regionales para que el plan de asfaltado y atención integral llegue verdaderamente a los barrios y no se quede únicamente en las avenidas principales de la ciudad.
Fotos | Juan Goitía