Residentes del Complejo Habitacional La Gran Victoria, de Maturín, alzaron su voz este viernes 29 de mayo, para denunciar la crítica situación que atraviesan debido a la falta de agua potable. Según el testimonio de los propios afectados, aproximadamente la mitad del urbanismo se encuentra completamente desabastecido, afectando de manera crítica a los últimos niveles de las edificaciones.
La raíz del problema se originó por una falla eléctrica que dejó fuera de servicio el sistema de bombeo de la comunidad. Los vecinos detallaron que el desperfecto técnico se localizó en una de las áreas neurálgicas del sector, impidiendo la distribución regular del recurso hacia algunas viviendas.



A pesar de que el equipo de sustitución ya fue trasladado al lugar, los habitantes manifestaron su incertidumbre sobre cuándo se restablecerá formalmente el servicio.
La problemática no es reciente; la comunidad asegura que acumulan alrededor de siete días lidiando con la sequía en las tuberías. Esta situación ha obligado a los vecinos de los pisos superiores a recurrir a alternativas improvisadas e individuales para poder surtirse, ante la total inoperatividad del sistema central de la edificación.
«No hay agua en una parte de Los Iraníes, desde hace una semana, y estamos esperando que pongan el nuevo equipo. Hay vecinos de otras zonas a quienes le llega un hilito pero hay otros que están secos», indicó Mariannys González.
Quienes residen en las plantas superiores se han visto en la necesidad de conectar bombas particulares en los niveles más bajos o depender de la solidaridad de sus vecinos de planta baja, quienes les prestan mangueras para abastecerse y poder cubrir sus necesidades básicas de alimentación e higiene.
Fotos | Juan Goitía