Conductores particulares y trabajadores del transporte público reportaron un constante bote de agua en el elevado de Boquerón. Los transportistas manifestaron su preocupación debido a que esta importante arteria vial fue completamente asfaltada el pasado mes de enero tras haber permanecido en estado de deterioro por grandes huecos; ante la actual situación, temen que el flujo hídrico permanente deteriore el pavimento y provoque la reaparición de las troneras.
«Agradecemos que hayan tapado los huecos a principio de año porque esto era intransitable, pero este bote de agua va a destruir todo el trabajo que se hizo. El asfalto y el agua son enemigos, y si no se repara la tubería pronto, volveremos a tener la misma vía destruida de antes», afirmó Carlos Mendoza, conductor.
Por su parte, comerciantes que hacen vida en las adyacencias de la estructura vial señalaron que la problemática no es nueva y que las cuadrillas técnicas han asistido al lugar en ocasiones anteriores, sin embargo, alegaron que los trabajos ejecutados solo ofrecen soluciones temporales que no resuelven la raíz de la avería en la red de tuberías.





«Ese bote lo han atendido varias veces; vienen, limpian y reparan algo, pero a la semana vuelve a brotar el agua con la misma fuerza. Con el inicio de las lluvias en estos últimos días, la situación se ha intensificado y el estancamiento ya está empezando a levantar la capa asfáltica», denunció Valentina Rivas.
Ante este panorama, la comunidad y los usuarios de la vía solicitan a la Hidroven para que realicen una inspección profunda y una reparación definitiva. Aseguran que una intervención a tiempo no solo evitará el colapso del tráfico en el elevado de Boquerón, sino que además protegerá la inversión pública realizada en la vialidad a principios de año.
Fotos | Juan Goitía