El inicio de la segunda vuelta presidencial en el Perú registró este domingo retrasos aislados debido a la falta de material electoral en diversas mesas de votación. Las incidencias reportadas por ciudadanos y miembros de mesa contradicen el balance inicial del presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Roberto Burneo, quien minutos antes del inicio de la jornada había asegurado el despliegue total de los insumos en el territorio nacional.
Media hora después de la apertura oficial de los centros (07:00 hora local), electores en varios puntos reportaron la ausencia de actas y cédulas de votación. Aunque los retrasos afectaron el flujo matutino, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y el JNE indicaron que la escala del problema es significativamente menor a la registrada en la primera vuelta del pasado 12 de abril.
El fantasma de las irregularidades de la primera vuelta
Garantizar la distribución oportuna del material era el principal reto de las autoridades electorales tras el colapso logístico del 12 de abril, cuando el retraso en la apertura de locales en Lima se prolongó hasta por cinco horas, obligando de forma inédita a trece centros a sufragar al día siguiente.
Aquel escenario alimentó denuncias de presunto fraude —hasta ahora sin pruebas concluyentes— por parte del excandidato derechista Rafael López Aliaga. El actual alcalde de Lima cuestionó que las fallas logísticas se concentraran en la capital, su principal bastión político, donde quedó fuera del balotaje por un estrecho margen de apenas 21.000 votos.
Pese a que el magistrado Burneo ratificó en su discurso inaugural que el material logístico ingresó a los recintos antes de la hora pautada, veedores institucionales confirmaron que en varios colegios las listas de votantes llegaron con retraso, demorando la constitución de las mesas a pesar de la presencia temprana de sus miembros.
Un país en busca de estabilidad política
En esta crucial jornada electoral, más de 27,3 millones de peruanos están convocados a las urnas para elegir al próximo jefe de Estado para el período constitucional 2026-2031, en una reñida disputa entre dos corrientes ideológicas opuestas:
- Keiko Fujimori (Fuerza Popular): Líder de la derecha e hija del expresidente Alberto Fujimori.
- Roberto Sánchez (Juntos por el Perú): Candidato de izquierda y aliado político del encarcelado exmandatario Pedro Castillo.
Quien resulte electo asumirá el desafío de gobernar una nación marcada por una profunda crisis institucional. El ganador se convertirá en el noveno presidente del Perú en los últimos diez años, reflejo de una década de volatilidad política y recurrentes destituciones ejecutivas impulsadas desde el Congreso de la República.
Vía Globovisión