El tifón Bavi, debilitado a tormenta tropical fuerte tras tocar tierra la medianoche del sábado en la costa oriental de China, avanza este domingo hacia el interior del país. Las autoridades mantienen activas las alertas máximas por lluvias torrenciales y desastres secundarios, luego de que el fenómeno meteorológico dejara 134 heridos en Taiwán y provocara la cancelación de cientos de vuelos en las principales metrópolis chinas.
Bavi, el noveno tifón de la temporada en el gigante asiático, impactó inicialmente a las 23:20 hora local del sábado (15:20 GMT) en la costa de la provincia oriental de Zhejiang. Poco después, registró un segundo impacto en otro punto de la misma región con vientos máximos de nivel 13 cerca de su centro, según informaron los medios estatales.
A pesar de perder fuerza en las últimas horas, el Centro Meteorológico Nacional advirtió de que la entrada en tierra firme no elimina el peligro, ya que el sistema arrastra una enorme masa de humedad que afectará al este, centro, norte y noreste de China. El organismo emitió una alerta naranja por lluvias y una amarilla por tormentas severas, advirtiendo sobre el riesgo inminente de granizo, fuertes rachas de viento e incluso tornados.
Evacuaciones masivas y prevención de embalses
Con un diámetro de circulación superior a los 1.200 kilómetros y una cobertura nubosa de 940.000 kilómetros cuadrados, el foco de riesgo se desplaza ahora hacia el interior. En la provincia de Anhui, los equipos de emergencia trasladaron de forma preventiva a más de 10.000 personas.
Como medida de contingencia antes de la llegada de las precipitaciones, los embalses de Anhui liberaron 1.120 millones de metros cúbicos de agua para aumentar su capacidad de retención. La medida busca evitar catástrofes como la reciente rotura parcial de una presa en la región meridional de Guangxi, provocada por el previo tifón Maysak. En paralelo, el Gobierno central envió 70.000 artículos de asistencia humanitaria —incluyendo camas plegables, mantas y kits de emergencia— a las zonas más comprometidas.
Colapso en el tráfico aéreo
El temporal paralizó las operaciones aéreas en el este del país. Según datos de la plataforma especializada Feichangzhun, hacia el mediodía local la normalidad operativa en el Aeropuerto Internacional de Shanghái-Pudong era de apenas el 21 %, con 585 vuelos cancelados. Una situación similar afectó a Hangzhou, que operaba al 23 % tras suspender 360 conexiones.
Las cancelaciones a gran escala se extendieron a los terminales de Shanghái-Hongqiao, Ningbo, Wenzhou, Nanjing y Fuzhou, mientras que unos 45 aeropuertos de la región emitieron alertas por tormentas eléctricas.
Balance de daños en Taiwán y Japón
En Taiwán, donde Bavi comenzó a alejarse este domingo, el Gobierno rebajó el nivel de emergencia tras levantar la alerta marítima. El balance en la isla arroja 134 heridos y más de 3.000 incidencias en servicios básicos, aunque no se reportaron víctimas mortales. Las autoridades evacuaron a 15.228 personas y mantienen operativos 76 refugios mientras trabajan en el restablecimiento de la luz y el agua.
Antes de llegar a China continental —donde Zhejiang ya había evacuado de forma preventiva a 1,71 millones de personas—, Bavi también azotó la prefectura japonesa de Okinawa, donde dejó un saldo de cinco heridos leves.
Este nuevo temporal agrava la situación en China, que cierra una semana trágica debido a los desastres naturales. Los frentes meteorológicos previos dejan, hasta el momento, 39 muertos en Guangxi por el paso de Maysak, 21 fallecidos debido a un deslizamiento de tierra en Gansu y otros 11 decesos causados por tormentas y tornados en la provincia de Hubei.
Vía Globovisión