La periodista, exconstituyente de 1999 y afiliada número 1500 del Colegio Nacional de Periodistas (CNP), Desirée Santos Amaral, rechazó públicamente los recientes pronunciamientos de la seccional Caracas de dicho gremio, afirmando que la actual directiva no la representa.
El pronunciamiento se produjo tras la difusión de un comunicado del CNP-Caracas que cuestionaba al conductor del programa Con el Mazo Dando, Diosdado Cabello, por sus críticas hacia reporteros durante una rueda de prensa de la presidenta Delcy Rodríguez sobre el doble terremoto del pasado 24 de junio.
Santos Amaral, quien fuera secretaria general del CNP-Caracas, argumentó que el Código de Ética del Periodista Venezolano obliga a defender la verdad y la paz de manera irrenunciable.
Acá su artículo de opinión:
Al CNP: En mi nombre, no
El Código de Ética del Periodista de Venezuela obliga a tener como norma irrenunciable la verdad, a defender la paz y a denunciar cualquier manipulación o interés que distorsione los hechos e impida que se garantice la informacion oportuna y veraz.
No se puede, por tanto, dejar pasar por alto la ocurrencia del CNP-Caracas de emitir un comunicado contra el conductor del programa Con el Mazo Dando, Diosdado Cabello, quien, en su espacio de opinión, denunció la actuación de periodistas que, en una rueda de prensa de la Presidenta Delcy Rodríguez, evidenciaron su posición en contra de la Revolucion Bolivariana y dejaron al descubierto intereses mercenarios, bien alejados de la verdad y muy contrarios a la ética periodística.
Afortunadamente, la firmeza de la Mandataria, la precisión en sus respuestas y la defensa de la verdad aplastaron las pretensiones de quienes vinieron, mas que a conocer lo ocurrido, a sembrar división y estimular brotes de violencia.
A ello nos tienen acostumbrados la canalla mediática, las transnacionales de la información y los francotiradores del teclado, que estimulan, desde medios tradicionales o redes sociales, una campaña contra el pueblo venezolano, contra el Gobierno Bolivariano y contra la paz y la tranquilidad a la cual tenemos derecho quienes aqui vivimos, trabajamos y luchamos. Son miserables.
A esa campaña mercenaria se suma el Colegio Nacional de Periodistas, Seccional Caracas, organización que vi fundar cuando apenas era una estudiante de la UCV, que dio paso a la Asociación Venezolana de Periodistas, de la cual formé parte como miembro cooperador, y que años después tuve el honor de integrar varias juntas directivas de las diferentes instancias gremiales y, en especial, al frente de la Secretaría General de CNP-Caracas.
Pero nadie, absolutamente nadie, puede decir que por encima de mi actuación gremial puse la posición política. Jamás.
Siempre actuamos contra las campañas difamatorias, defendimos la verdad, nos opusimos a las manipulaciones, las desviaciones y defendimos la paz y el respeto al derecho de nuestro pueblo a recibir información veraz y oportuna, vieja aspiración gremial que quedó plasmada en los artículos 57 y 58 de la Constitución Bolivariana de Venezuela y que me tocó el privilegio de presentar y defender como Constituyente 1999.
Por eso, hoy quiero sumarme a las voces que rechazan las campañas contra mi país, contra el Gobierno Nacional, contra la presidenta Delcy Rodríguez; campañas que buscan socavar la paz. He sido testigo, desde apenas instantes de haberse producido el doble terremoto del 24 de junio, de la labor desplegada, de la atención y del esfuerzo de las autoridades nacionales, regionales y locales para brindar auxilio y protección a las víctimas.
Por eso, repudio la manipulación, la tergiversacion y las mentiras que ha pretendido imponer, gracias a Dios sin lograrlo, el periodismo cloaca, mercenario.
Soy la afiliada 1500 del Colegio Nacional de Periodistas, estoy inscrita en la Seccional Caracas, pero esa directiva que hoy se pone al lado de la mentira no me representa, por lo que aclaro que, en mi nombre, no habla.
Vía Nota de Prensa