El Gobierno de Estados Unidos dio un paso clave para facilitar la respuesta a la emergencia ambiental y humanitaria que atraviesa Venezuela. Este viernes 17 de julio, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro anunció una flexibilización en los mecanismos para la transferencia de recursos económicos dirigidos a atender a las comunidades afectadas por los dos terremotos ocurridos el pasado 24 de junio.
De acuerdo con la actualización publicada en el portal oficial del organismo estadounidense, los fondos de socorro no tendrán que pasar obligatoriamente por la Cuenta de Fondos de Depósito de Gobiernos Extranjeros (FGDF, por sus siglas en inglés), lo que permite que las transacciones y pagos administrativos se canalicen directamente.
Alcance de la Licencia General 60
La precisión de la OFAC responde a dudas operativas formuladas en su sección de preguntas frecuentes sobre los alcances de la Licencia General 60 (LG 60), marco normativo que regula las excepciones al Reglamento de Sanciones contra Venezuela en el contexto de catástrofes naturales.
La institución estadounidense aclaró que la LG 60 autoriza todas las operaciones financieras vinculadas a la mitigación del desastre, incluyendo:
- Procesamiento de ayuda humanitaria y médica.
- Pago directo de impuestos, peajes y tasas operativas al Gobierno de Venezuela para permitir la logística de socorro.
- Exención del uso de cuentas bancarias restringidas (FGDF) para las transacciones asociadas a la emergencia.
«Los pagos relacionados con el socorro tras el terremoto autorizados por la LG 60 no tienen que efectuarse en la FGDF», enfatizó explícitamente el organismo regulador estadounidense.
Impacto en el financiamiento y la ayuda internacional
Especialistas en materia jurídica y financiera señalan que esta medida simplificará los procesos burocráticos para el envío de recursos y apoyo técnico multilateral hacia el país.
El abogado y profesor universitario José Ignacio Hernández valoró la decisión a través de sus redes sociales, destacando que la postura del Tesoro norteamericano marca un precedente en la gestión de sanciones durante contingencias socioambientales.
Hernández subrayó que eliminar la exigencia del mecanismo FGDF tiene un efecto directo en la eficiencia operativa de la ayuda financiera y los préstamos internacionales, pues «podría abrir la puerta a que los recursos se envíen directamente al Gobierno de Venezuela», acelerando la respuesta institucional para reconstruir las zonas damnificadas.
Con información de Globovisión