Ciudadanos de Maturín denuncian que la antigua biblioteca Julián Padrón, ubicada en la avenida Orinoco, se encuentra en total oscuridad y convertida en una guarida de indigentes. Quienes transitan a diario por la zona alertan sobre el grave deterioro de la infraestructura.
«Sinceramente sí es una guarida de indigentes y delincuentes, porque en las noches lo que se ve es puro indigente en este espacio. Yo paso por este lado en las noches y paso corriendo. Le hacemos un llamado a las autoridades porque esto da miedo», señaló Rosmary Labastida, trabajadora del sector salud y residente de la zona.




En horas de la mañana de este lunes 20 de julio, autoridades de los cuerpos de seguridad encontraron a una persona sin vida dentro de las instalaciones. Tras el lamentable suceso, la comunidad solicita a las autoridades competentes que cierren o recuperen de manera inmediata este espacio para evitar que continúe siendo un foco de delincuencia.
«Esto tiene años abandonado; es una obra emblemática, cultural e histórica que tenía la ciudad y ahora es tierra de nadie. Aquí han encontrado ya tres muertos, violaciones y constantes robos a quienes transitan por el lugar. Exigimos que demuelan o cierren esto definitivamente, porque las promesas de recuperación nunca se cumplen», Jesús Grisanti, vecino y vocero de la comunidad.



Los habitantes del sector Negro Primero y de las residencias aledañas reiteraron la urgencia de una intervención gubernamental definitiva, señalando que la falta de alumbrado público y la maleza convierten el tramo vial en una «boca de lobo» peligrosa para todos los transeúntes.
Fotos/Juan Goitía