Habitantes y conductores del centro de Maturín denuncian el peligro inminente al que se enfrentan diariamente en la intersección de la calle Azcue con la avenida Rojas. Vecinos y choferes coinciden en que este tramo vial se ha convertido en una auténtica «guillotina» debido a los constantes y graves accidentes de tránsito que allí se registran.
La situación se agrava por la falta de fiscalización policial, la ausencia de un corredor vial efectivo y el exceso de velocidad de conductores imprudentes. Asimismo, los afectados enfatizan que el problema empeora por la gran cantidad de vehículos mal estacionados a ambos lados de estas calles de alta afluencia, lo que reduce la visibilidad y dificulta el paso.


«Ese cruce se ha transformado en un peligro mortal. Los motociclistas descienden a gran velocidad por la avenida Rojas, mientras que los conductores que transitan por la calle Azcúe hacen lo propio; nadie frena ni cede el paso», denunció Gustavo Mota.
Los denunciantes recalcaron que estas vías registran un tráfico masivo constante, al tratarse de una zona estratégica que conecta puntos clave del centro y alberga importantes establecimientos comerciales.
«Aquí lo que hace falta es presencia permanente de fiscales de tránsito, un corredor vial bien demarcado y, sobre todo, conciencia ciudadana. Aunque la gente sabe que debe disminuir la velocidad al llegar a la esquina, nadie lo hace hasta que ocurre una tragedia», enfatizaron.


Ante esta situación, los vecinos exigen a las autoridades municipales y a los organismos de transporte la instalación de reductores de velocidad, una mejor señalización en el cruce y patrullaje policial constante, antes de que aumente la cifra de víctimas en este peligroso punto de Maturín.
Fotos/Juan Goitía