Este lunes 21 de septiembre, Maturín se tiñó de amarillo para celebrar la popular tradición de regalar flores de este color. Desde tempranas horas, los ciudadanos acudieron de forma masiva a las floristerías de la capital monaguense, llenando las calles con un constante flujo de personas cargando ramilletes, girasoles y arreglos florales. Como resultado, la jornada registró una alta demanda que superó, en muchos casos, las expectativas de los comerciantes locales para esta época del año.
«Hasta ahora la afluencia de público ha sido extraordinaria. Hemos tenido una gran receptividad y, manteniendo la tendencia de los últimos años, seguimos consolidando nuestro crecimiento. La respuesta de los clientes ha sido realmente excepcional», señaló la comerciante Carmen Maita.





Entre las flores más solicitadas por el público destacaron los girasoles y las rosas amarillas, reunidos en arreglos que variaban desde pequeños detalles hasta elaborados ramilletes.
«Lo más solicitado hasta ahora han sido los girasoles y las rosas amarillas. Tenemos una gran variedad de ramilletes, incluyendo el arreglo «Salomé»; este viene acompañado con gerberas y es uno de los más vendidos gracias a su diversidad de flores en un solo ramo», añadió Maita.
Asimismo, los comercios prepararon una gran variedad de opciones para todos los presupuestos, asegurando que el público pudiera encontrar detalles accesibles para regalar a sus seres queridos.



«Hemos tenido una actividad constante que ha superado por completo nuestras expectativas. Aunque proyectábamos una afluencia moderada, afortunadamente estamos listos para recibir a nuestros clientes con excelentes tarifas, que parten desde los 3 y 6 dólares en adelante, adaptándose a las necesidades de cada comprador», explicó Nura Chihane.
Una tendencia que se ha mantenido
Por su parte, los compradores se mostraron entusiasmados por mantener viva la tradición. Además, destacaron el valor emocional de regalar flores en una fecha que gana cada vez más popularidad.



«Considero que es un detalle hermoso para las mujeres; algo sorprendente y fuera de lo común. Además, la variedad de opciones y precios se adapta muy bien a todos los gustos», comentó Jesús Aguilera.
Fotos/Juan Goitía