El Gobierno de Estados Unidos continúa canalizando asistencia para atender a las víctimas del doble terremoto que sacudió a Venezuela el pasado 24 de junio, tras destinar más de 386 millones de dólares en ayuda humanitaria directa, informó este sábado el encargado de negocios norteamericano para el país, John Barrett.
A través de un mensaje difundido por la Embajada estadounidense en la red social X, Barrett detalló que estos fondos han permitido socorrer a «decenas de miles de familias» en las zonas más golpeadas por la emergencia.
«Este apoyo permite atender las necesidades inmediatas y avanzar hacia la reconstrucción. El objetivo es que las familias nuevamente tengan hogar y las comunidades recuperen sus escuelas, lugares de trabajo y espacios religiosos», declaró el diplomático.
Como parte del despliegue en el terreno, Barrett inspeccionó la Iglesia Nuestra Señora de Las Mercedes junto al arzobispo de Caracas, monseñor Raúl Biord, y al experto en ingeniería estructural Kit Miyamoto, quien evalúa los daños en la infraestructura del templo para guiar las labores de restauración.
Operativo masivo y canalización de fondos
El Departamento de Estado de EE. UU. mantiene un puente aéreo humanitario entre ambas naciones para agilizar la entrega de suministros médicos, alimentos, agua potable, sistemas de saneamiento, material de refugio y asistencia logística.
Las autoridades estadounidenses canalizan estos recursos a través de una red de organismos internacionales y ONG, entre las que destacan la Cruz Roja, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Unicef, el Programa Mundial de Alimentos (PMA), Catholic Relief Services, Global Empowerment Mission, International Medical Corps, Project Hope, Samaritan’s Purse y World Vision.
Hasta la fecha, estas organizaciones han distribuido más de 400 toneladas métricas de insumos —incluyendo kits de refugio, herramientas, utensilios de cocina y artículos de higiene— logrando impactar a más de 70.000 ciudadanos afectados por el evento sísmico.
Vía Globovisión