Un recorrido por diversos comercios y distribuidoras mayoristas de gran trayectoria en el municipio Maturín reveló que los Sistemas de Alimentación Ininterrumpida (UPS) escasean en los anaqueles.
Los propios comerciantes de la zona explicaron que, ante los constantes cortes eléctricos, la ciudadanía se ha volcado de forma masiva a buscar estos equipos para proteger sus aparatos electrónicos y garantizar la conectividad a internet.


«Estos dispositivos se están vendiendo como pan caliente. Los clientes no quieren arriesgar sus computadoras, router o puntos de venta; por eso, cada lote que recibimos se agota en cuestión de horas», señaló Ricardo López, encargado de un reconocido establecimiento.
Esta alta demanda, sumada a la rápida rotación del inventario, ha impactado directamente en el precio final para el consumidor. De hecho, hace apenas unos meses, un equipo básico de respaldo eléctrico se podía adquirir desde 25 dólares en el mercado local.


«Actualmente, los costos se han elevado de manera sustancial debido a la alta demanda y la disponibilidad limitada; los modelos más sencillos, que antes eran accesibles, hoy en día rozan o superan los 80 dólares. La situación se repite en todo el país, ya que están llegando pocos dispositivos UPS», afirmó Carla Sánchez, otra comerciante consultada.
Ante este panorama, tanto usuarios particulares como pequeños comerciantes expresan su preocupación. No solo temen que la inestabilidad eléctrica dañe sus equipos, sino también el fuerte impacto económico que implica adquirir sistemas de protección alternativa en el contexto actual.