La presidenta de la República, Delcy Rodríguez, afirmó en cadena nacional que el acuerdo energético suscrito con Estados Unidos marca un punto de inflexión para recuperar la industria petrolera y transformar las reservas del país en bienestar tangible. Rodríguez ratificó que Venezuela conserva la propiedad y la soberanía sobre sus recursos, mientras incorpora capital, tecnología e infraestructura para reactivar un sector golpeado por las sanciones.
La mandataria subrayó que poseer las mayores reservas petroleras del mundo resulta insuficiente si no se traducen en producción, ingresos y servicios públicos. En ese sentido, fijó como objetivo central convertir la riqueza energética en desarrollo, empleo y estabilidad económica a mediano y largo plazo.
El convenio binacional establece las siguientes claves operativas y fiscales:
- Plazo y alcance: Contempla una vigencia de 25 años para desarrollar 17 campos estratégicos y alcanzar una meta de producción superior a 1,5 millones de barriles diarios.
- Proyección financiera: El Estado calcula recibir 209.335 millones de dólares —bajo una referencia de 65 dólares por barril—, lo que representa un ingreso directo de 19 dólares por barril para la República.
- Marco tributario: El esquema fijó regalías mínimas del 16% y mantuvo el impuesto sobre la renta en 34%, condiciones que la mandataria contrapuso favorablemente frente a la apertura petrolera de hace tres décadas.
Rodríguez explicó que la alianza combina la infraestructura y experiencia venezolana con el capital y la tecnología estadounidense para generar empleo y encadenamientos productivos. Asimismo, adelantó que el Gobierno firmará acuerdos adicionales con empresas como Chevron, Repsol, ENI y BP para consolidar al país como potencia energética, exportadora de gas y referente petroquímico.
Al cierre de su alocución, la presidenta defendió la transparencia de las operaciones, pidió confianza a la ciudadanía y agradeció la gestión del presidente estadounidense Donald Trump, del secretario Marco Rubio y de los equipos negociadores.
Vía Globovisión