Llenos de fervor y devoción, miles de feligreses se apostaron este martes en la explanada de la Basílica Nuestra Señora de El Valle, donde se celebró la Santa Misa y la tradicional Bajada de la Virgen, dando así inicio formal a las festividades de la Patrona de Oriente. La ceremonia fue oficiada por monseñor Fernando Castro Aguayo, obispo de Margarita, quien destacó que desde hoy y hasta el próximo 8 de diciembre —fecha en que la Virgen regresa a su nicho— se honrará a la Madre de Dios y se realizará un acompañamiento especial a todos los afectados por los sismos del 24 de junio.

«Es tiempo de sanar las heridas que solo cura el tiempo. Nunca debemos dejar de luchar y confiar en Dios. Y gracias a esa entereza espiritual de la gente, no falta el apoyo y la escucha que no tiene en cuenta el pasado, sino que mira hacia el futuro. En medio de lo dificultoso nos toca caminar. El Señor y su Madre así lo quieren y nos ayudan», expresó.
El obispo reiteró que todos estamos afectados y rogó a la Virgen del Valle que nos sostenga «porque no salimos de sorpresas y tropiezos», para que estos se transformen en crecimiento. «Vamos a honrar a Dios, a través de su Madre, con austeridad. En este tiempo bendito llevaremos un regalo de amor en favor de los afectados por los movimientos de la tierra», dijo, tras mencionar que quien ama a Dios no debe excluir a nadie por razones de raza, credo, sexo o condición alguna. También se refirió al Evangelio, destacando la necesidad de proteger la creación y todas las bendiciones que Dios ha dado al hombre, entre ellas, especialmente, la familia y las personas, esto pese a las dificultades porque «el Señor nunca nos abandona».
Por otra parte, abordó las dificultades actuales: «Estamos viviendo tiempos de convulsión social aquí y en distintos países. Sueldos que se diluyen como la sal, fallas en los servicios básicos… Y todo esto es un problema nuestro y los cambios debemos hacerlos nosotros, disponiéndonos a ser mejores. Nunca conformarnos con lo fácil. Debemos valorar lo que cada quien puede hacer y aportar. Orar, pedir y conocer la fe para parecernos a Cristo», expresó. El obispo de la Diócesis de Margarita, monseñor Fernando Castro Aguayo, se dirigió a los fieles minutos antes de iniciar la tradicional ceremonia religiosa en la Basílica de El Valle del Espíritu Santo.

Durante su intervención, la autoridad eclesiástica resaltó el valor de la proximidad de la imagen con la feligresía durante su permanencia fuera del camarín. «La Madre de Dios se acerca a nosotros para que nosotros nos parezcamos más a Jesucristo», expresó el prelado sobre el propósito espiritual de este acto. Monseñor Castro Aguayo enfatizó que la vivencia de la fe debe ir más allá de los sentimientos emocionales. «Vivir la fe no es un sentimentalismo religioso, es realmente conocer a Jesucristo, conocer la doctrina cristiana, vivir los sacramentos y hacer nuestra vida mejor», manifestó.
En sus palabras, la presencia de la Patrona de Oriente invita a asumir con plenitud los valores del cristianismo en la vida cotidiana. El obispo también reflexionó sobre las dificultades sociales actuales y el papel de la Iglesia en el acompañamiento de las familias. «No desconozco los problemas que tenemos todos en este momento, hay una verdadera convulsión social», reconoció la autoridad espiritual. Pese a este panorama, instó a la comunidad a mantener la esperanza y a aportar sus mejores esfuerzos para superar los momentos adversos.
En su mensaje, el representante eclesiástico recordó que el verdadero pilar de la sociedad reside en el núcleo familiar y el compromiso mutuo. «El desarrollo de un pueblo no es por el dinero, el desarrollo de un pueblo es por la sociedad y por las familias», afirmó Castro Aguayo. Asimismo, animó a los feligreses a fortalecer la unidad familiar y a vivir con responsabilidad los sacramentos como fuente de estabilidad.
La sagrada imagen permanecerá más cerca de sus devotos en el templo hasta el mes de diciembre, permitiendo las visitas y peregrinaciones de la comunidad regional y nacional. Con esta actividad se da inicio a la agenda de actos litúrgicos que acompañarán las festividades marianas durante los próximos días.
Vía El Sol de Margarita