El fenómeno meteorológico El Niño ha registrado un rápido fortalecimiento durante el último mes, aumentando las alertas científicas. Según el último pronóstico del Centro de Predicción Climática (CPC) de EE. UU., publicado este jueves, existe una alta probabilidad de que a finales de este año el evento se posicione entre los más intensos registrados desde que se iniciaron los registros históricos en 1950.
El informe detalla que existe un 81 % de probabilidad de que el fenómeno evolucione a una categoría de «muy fuerte» entre octubre y diciembre. Para alcanzar este umbral, las temperaturas de la superficie del mar deben superar en 2,0 grados Celsius ($3,6\text{ °F}$) o más el valor de referencia promedio.
El Niño actual, que consolidó su formación el mes pasado, ya superó la fase débil y se clasifica formalmente como moderado, sin mostrar indicios de desaceleración en su desarrollo.
«Es bastante extremo (…) No es algo sin precedentes, pero sí muy inusual», advirtió Emily Becker, científica climática de la Universidad de Miami.
Por su parte, Daniel Swain, especialista de la Universidad de California, coincidió en la magnitud del evento al señalar que «este no es un El Niño cualquiera».
Impacto global y extensión hasta 2027
El Niño se caracteriza por la elevación anómala de las temperaturas superficiales en el Pacífico ecuatorial central y oriental. Este calentamiento altera los sistemas de vientos, la presión atmosférica y los patrones de precipitación a escala planetaria, además de empujar al alza el promedio de las temperaturas globales.
El panorama a mediano plazo sugiere que sus efectos serán prolongados. El CPC —organismo dependiente de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA)— estimó en un 97 % la probabilidad de que las condiciones de El Niño persistan de manera continua hasta principios de la primavera de 2027.
Vía Globovisión