Los desastres provocados por el derrumbe de hielo y rocas en la cordillera del Himalaya registran un aumento directamente vinculado al calentamiento global. Así lo advirtió el investigador Su Pengcheng, miembro de la Academia China de Ciencias, quien señaló que la compleja geología de la zona y la frecuente actividad sísmica —como los terremotos ocurridos en Nepal en 2015 y 2023— incrementan la vulnerabilidad de la región.
Ante el aumento de los desprendimientos, el especialista instó a ampliar la red de monitoreo ambiental, desarrollar modelos de simulación de desastres y profundizar las evaluaciones de riesgo en la cadena montañosa. Actualmente, el seguimiento técnico enfrenta severas limitaciones: el sistema de vigilancia satelital solo logra obtener imágenes nítidas durante unos 20 días al año debido a las condiciones meteorológicas.
A las trabas tecnológicas se suma una barrera geográfica y política. Los colapsos que ocurren en la vertiente nepalí escapan a la cobertura de los sistemas de supervisión chinos, lo que deja vacíos de información críticos en los tramos fronterizos compartidos.
Para subsanar estas fallas de cobertura, Su Pengcheng enfatizó la necesidad urgente de establecer mecanismos de cooperación transfronteriza e intercambio de datos entre los países de la región. La integración científica resulta indispensable para mitigar las consecuencias de la crisis climática y proteger a los asentamientos poblacionales en el Himalaya.
Con información de VTV