En la intersección de la calle Azcue con la avenida Rojas, en Maturín, los conductores de la ruta 63 denunciaron que el estacionamiento indebido en ambos lados de la vía está colapsando el tránsito. Los transportistas señalaron que los ciudadanos ignoran las normativas de los corredores viales y criticaron la ausencia de autoridades competentes que hagan cumplir las leyes de tránsito en la zona.
Esta situación ha generado molestias generalizado entre los choferes que cubren esta ruta diariamente, quienes aseguran que el problema se intensifica durante las horas pico. La falta de supervisión por parte de los cuerpos de seguridad vial ha permitido que particulares y comerciantes de la zona utilicen la vía pública como estacionamiento improvisado, reduciendo drásticamente el espacio de circulación.


«La gente se para allí mal y entonces uno tiene que hacer maniobras para poder pasar, en ambos lados hay carros estacionados; estas calles son un desastre porque se supone que deben pasar dos vehículos a la vez y, como no hay espacio por esos vehículos, se dificulta el paso lo que genera un embotellamiento», agregó uno de los choferes, quien prefirió resguardar su identidad por temor a represalias.
El colapso del tráfico no solo afecta los tiempos de traslado de los choferes de la ruta 63, sino también a los cientos de usuarios que dependen de este servicio de transporte público para llegar a sus destinos. Los transportistas aseguran que las unidades sufren un mayor desgaste mecánico debido a las maniobras forzadas que deben realizar constantemente para esquivar los autos infractores.




Ante este panorama, el sector transporte le hace un llamado a las autoridades municipales y de tránsito terrestre para que se apersonen en el lugar, apliquen las sanciones correspondientes y reactiven el orden en los corredores viales. Advierten que, de no tomarse medidas inmediatas, el flujo vehicular en la intersección de la calle Azcue con la avenida Rojas se volverá completamente insostenible.
Fotos | Juan Goitía