En medio de la catástrofe provocada por el histórico doble terremoto de magnitudes 7.5 y 7.2 que sacudió la costa central de Venezuela, una historia de amor incondicional ha traspasado las fronteras. La pareja de adultos mayores, cuyo clip de seguridad se convirtió en el video viral del sismo en Venezuela más compartido en redes sociales a nivel mundial, rompió el silencio. Los abuelitos ofrecieron sus primeras declaraciones a un medio de comunicación en Estados Unidos para relatar el horror que vivieron aferrados el uno al otro.
«Pensamos que era el final»: El dramático testimonio
«Fue muy fuerte», relató el señor con notable conmoción al recordar cómo las estructuras de su hogar comenzaron a sacudirse violentamente. «No hubo tiempo de reaccionar para nada y, gracias a Dios, bueno, nos teníamos los dos tomados de los brazos, y así pudimos campear el temporal del terremoto».
Para la pareja, la magnitud del evento telúrico les hizo temer lo peor en medio de una impotencia total.
«Fue muy rudo. Uno piensa que ya es el final del tiempo de uno aquí. Fue muy, muy fuerte; no hubo tiempo de reaccionar para nada», confesó el anciano con voz entrecortada al rememorar los segundos que marcaron sus vidas.
El instinto de proteger hasta el final: Un escudo humano
Las imágenes, que ya acumulan millones de reproducciones en plataformas como X (antes Twitter) e Instagram, muestran la crudeza del movimiento sísmico dentro de su vivienda. El metraje se ha transformado globalmente en un símbolo de resiliencia por la naturaleza de las acciones:
- La vulnerabilidad: En el fragmento audiovisual se observa a la anciana con evidentes dificultades motoras para movilizarse, permaneciendo sentada mientras los muebles, cuadros y objetos a su alrededor caen con fuerza.
- El acto de amor: Mientras el pánico se apoderaba del entorno y las mascotas de la casa huían despavoridas en busca de refugio, el esposo tomó la firme decisión de no evacuar de forma individual para ponerse a salvo.
En su lugar, el abuelo se colocó inmediatamente delante de ella, estirando sus brazos para sostener con firmeza sus manos, sirviendo como un escudo humano ante cualquier desprendimiento del techo o el inminente colapso de los enseres domésticos. Su historia continúa conmoviendo al mundo como el testimonio de que el amor prevalece ante la peor de las emergencias.
Con información de Noticias al Dia