Estudiantes de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL) de Maturín, piden a las autoridades municipales la construcción de una parada en la sede de posgrado, debido a que esperan el transporte público en medio del sol. Los universitarios denuncian que las condiciones actuales afectan su bienestar diario al no contar con una estructura mínima de protección.
Aseguran que cuando llueve igual les cae el palo de agua y no tienen un lugar donde resguardarse. Esta es una situación que desde hace un tiempo los estudiantes vienen solicitando a las autoridades y reclaman que, hasta la fecha, nadie ha velado por su seguridad ni por ofrecer condiciones dignas para la espera de las unidades de transporte.


«Queremos la construcción de una parada; antes, cuando estábamos en la sede sur, teníamos unas paradas para resguardarnos del sol y la lluvia. Ahora que nos mudamos para acá no tenemos nada, esperamos el transporte público en medio del sol o la lluvia», añade Carolina Brito, estudiante de la institución.
Por su parte, Leonela Gutiérrez, estudiante de Educación Inicial, coincidió en que la exposición prolongada a las condiciones climáticas de la ciudad es insostenible. Explicó que los tiempos de espera por el transporte suelen extenderse por varias horas bajo temperaturas extremas.


«Yo opino que esta parada necesita un techo, porque hay veces que cuando llueve o hace sol, necesitamos cubrirnos. Pasamos unas cuantas horas aquí y hace demasiado calor», afirmó Gutiérrez.
Los futuros profesionales hicieron un llamado directo a la Alcaldía de Maturín y a la Gobernación de Monagas para que se apiaden de la comunidad estudiantil de la UPEL. Solicitan que se incluya en los planes de infraestructura local la instalación de una parada techada que brinde el resguardo necesario para quienes hacen vida en esta casa de estudios.
Fotos | Juan Goitía