La tragedia embarga a la familia del exjugador de la NFL, Curtis Brown, tras confirmarse el fallecimiento de su hijo de tan solo dos años, Haze, en un trágico accidente ocurrido el pasado domingo 26 de julio.
De acuerdo con los reportes de los medios locales, el incidente tuvo lugar en la residencia familiar situada en Clovis, California. Fue un pariente del menor quien notó que el pequeño se encontraba inconsciente en la piscina de la propiedad y alertó de inmediato a los servicios de emergencia mediante una llamada al 911.
Intentos de reanimación sin éxito
A los pocos minutos, los primeros respondedores y paramédicos llegaron al lugar e iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) en un esfuerzo desesperado por salvarle la vida.
Posteriormente, el niño fue trasladado a toda prisa en ambulancia a un centro médico cercano. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos del personal sanitario, fue declarado muerto al poco tiempo de su ingreso.
«Es una situación extremadamente desafortunada», declaró el portavoz del Departamento de Policía de Clovis a la prensa local, confirmando además que las investigaciones preliminares descartaron cualquier circunstancia sospechosa en torno al deceso.
Con información de Notitarde