La intervención quirúrgica a la que se sometió este martes el Papa León XIV concluyó con éxito y dentro de los plazos previstos, según confirmó la Oficina de Prensa de la Santa Sede a través de un comunicado oficial. Tras el procedimiento, el Pontífice fue trasladado a su habitación en el Policlínico Universitario Agostino Gemelli de Roma, donde iniciará su proceso de recuperación.
El propio Santo Padre había adelantado la noticia el pasado domingo 11 de octubre al finalizar el rezo del Ángelus. En su mensaje, explicó que los médicos le habían detectado un «pequeño nódulo localizado» en el pulmón, enfatizando que el hallazgo se produjo en una fase muy temprana, lo que facilitó una abordaje médico oportuno y controlado.
Desde el anuncio de la intervención, la jerarquía eclesiástica y comunidades de fieles de todo el mundo se han unido en cadenas de oración por la pronta recuperación del Pontífice. «La intervención concluyó positivamente, en los tiempos y de la manera previstos, y el Santo Padre ha regresado a su habitación», reitera el informe difundido por el Vaticano.
El equipo médico tras la salud del Pontífice
En el marco de este proceso quirúrgico, la figura del doctor Luigi Carbone ha cobrado especial relevancia pública. Carbone, responsable de coordinar la atención sanitaria del Papa y uno de sus colaboradores de mayor confianza en el ámbito médico, fue una de las personalidades encargadas de recibir al Santo Padre a su llegada al centro hospitalario.
Especialista vinculado al Policlínico Universitario Agostino Gemelli —centro de referencia histórica para la salud de los pontífices—, el doctor Carbone cuenta con una consolidada trayectoria en medicina de urgencias y servicios de emergencias. En la actualidad, ejerce funciones directivas en la Dirección de Sanidad e Higiene del Estado de la Ciudad del Vaticano, organismo rector de la asistencia médica de la Santa Sede.
Con información de Noticias al Dia