El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, fijó posición este domingo sobre la crisis humanitaria que estalló en Venezuela tras los dos terremotos del pasado 24 de junio. A través de un extenso mensaje en su cuenta de la red social X, el mandatario aseguró que su país enfrenta una «doble responsabilidad» ante la emergencia, desmarcándose de las tensiones diplomáticas latentes entre el gobierno de Delcy Rodríguez y el presidente electo colombiano, Abelardo De la Espriella.
Petro argumentó que la respuesta de Bogotá debe superar cualquier criterio político o ideológico para enfocarse estrictamente en la dimensión humana. El jefe de Estado justificó la urgencia de la asistencia debido a dos factores críticos:
«La responsabilidad de Colombia ante este evento es doble, tanto por cercanía y vecindad pero sobre todo, por la altísima presencia de colombianos en este país, llegados por oleadas a lo largo de las últimas dadas», escribió el gobernante.
A dos semanas de la catástrofe, el mandatario saliente advirtió que el conocimiento preciso de las cifras de víctimas y damnificados obliga a una intensificación inmediata de la cooperación mutua, la cual no puede recaer únicamente sobre las capacidades del Estado venezolano. Aunque reconoció que Colombia atraviesa un complejo proceso de empalme gubernamental y severas restricciones fiscales, insistió en ejecutar un esfuerzo financiero extraordinario.
El plan de asistencia técnica propuesto por Bogotá
Tras sostener reuniones técnicas con agencias multilaterales, ministerios y el sector privado, Petro enumeró las necesidades más críticas detectadas en el terreno que el Gobierno colombiano busca solventar:
- Infraestructura y remoción: Envío de maquinaria amarilla y operarios calificados para cubrir un déficit estimado de 800 unidades mecánicas en las zonas de desastre.
- Apoyo forense y médico: Despliegue de médicos legistas, especialistas en genética y reactivos específicos, un corredor técnico que ambos países ya coordinaron pero cuyo traslado sigue pendiente.
- Insumos hospitalarios: Donación de cargamentos para bancos de sangre, equipos de rayos X portátiles, laboratorios clínicos y prótesis para los heridos graves.
- Sostenibilidad de refugios: Suministro de plantas potabilizadoras de agua, generadores eléctricos, carpas, colchonetas, ropa y alimentación especial para niños y adultos mayores.
- Atención psicosocial: Activación de brigadas de Salud Mental para atender el trauma postraumático en los albergues.
Asimismo, Petro solicitó formalmente agilizar la expedición de visados humanitarios para ciudadanos de origen árabe atrapados en territorio venezolano tras la suspensión de los vuelos internacionales comerciales, y propuso crear el complejo habitacional «Urbanismo República de Colombia» como un símbolo de reconstrucción binacional para las familias colombianas afectadas en la zona.
El trasfondo de la polémica diplomática
El pronunciamiento de Petro funciona como un contrapeso político tras el reciente choque diplomático entre Caracas y el presidente electo de Colombia, Abelardo De la Espriella. El futuro gobernante generó controversia al afirmar en un acto público que «la reconstrucción de Venezuela luego del terremoto tiene que hacerla Colombia, con todo lo que ello implica», anunciando incluso directrices a sus ministros designados para evaluar el despliegue de ingenieros militares con respaldo de contratistas estadounidenses.
La Cancillería de Venezuela rechazó de inmediato de forma oficial la postura de De la Espriella, catalogando la planificación de la reconstrucción como una competencia «exclusiva y soberana» del Estado venezolano. Caracas aclaró que no mantiene ninguna línea de articulación prevista con el gobierno entrante de Bogotá, aunque agradeció los gestos de solidaridad de la comunidad internacional en el marco de la actual contingencia tectónica.
Vía Caraota Digital